Esto es lo que nos ocurre a la mayor parte de nosotros cuando deseando mucho una meta, ésta se nos manifiesta como inalcanzable.
Sólo unos pocos, como el can que aparece en el vídeo, sienten el triunfo seguro correr por sus venas y se lanzan a la conquista de su objetivo sin la más mínima duda de poder lograrlo. Entonces su organismo segrega una dosis de adrenalina que tonificará sus músculos de manera tal que...
Y cuando la meta consiste en obtener su libertad, a estos seres, no hay destino que los pueda detener.

























3 comments:
Hola Rudy: He pasado a visitarte y aprovecho para dejarte un cñalido abrazo virtual.
Flor
Ciertas palabras confirmadas con la imágen, Rudy.
Muy buen mensaje.
Un abrazo,
Laín
¡Cuánto podemos aprender de los animales con sólo observar!
Amigos, Flor y Laín, gracias por vuestra apreciada visita.
Afectuosamente,
Rudy
Publicar un comentario