LIBRO ABIERTO: enero 2008
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* Miembro de la Asociación Israelí de Escritores en Lengua Castellana (AIELC).

* Miembro de Escritores Club (Agrupación de Escritores Independientes de Habla Hispana).

* Asesor de la Academia Filosófica Hebrea "Sinaí".

Mención de honor en el OCTAVO CERTAMEN NACIONAL Y TERCERO INTERNACIONAL DE CUENTO Y POESÍA JUNINPAIS2009 (Argentina), obtenida con el cuento "Viaje fantástico al bosque encantado".


Mención de Honor "Voz Hispana" otorgada por Ediciones Independientes MAR EN PROA (México), en calidad de finalista del Concurso de Cuento Breve, con "Dimensiones amorosas" y coautor de la Antología correspondiente.

Distinción recibida de C.I.C.L.A., Centro Israelí para las Comunidades Iberoamericanas, en la Universidad Hebrea de Jerusalém.

Uno de los ganadores del Concurso Internacional de Relato Latin Heritage Foundation, con el relato titulado: "Godo".

Dirección de correo electrónico personal del autor:

rudyspillman@gmail.com


Especial diseño del presente blog para teléfonos celulares

enero 31, 2008

CIUDADANO HERIDO

Aquí les presento la primer parte de mi último cuento aun inédito.
El relato enfoca la cruda realidad palestino-israelí desde un punto de vista filosófico y sugiere un halo de esperanza para dos pueblos con ansias de paz.
Quedan otras dos partes, las que les ofreceré en los próximos días, en este mismo lugar.
Con ustedes, CIUDADANO HERIDO:

La siguiente es una historia de ficción, pero en el fondo, su actualidad es tan notoria hoy como lo fue ayer. Aun guardo la esperanza de que en un mañana cercano, ésta como otras tantas similares, pueda verse convertida sólo en ficción.
Joshua es un joven israelí, como cualquiera. A sus 22 años de edad, ya ha vivido situaciones que muchos otros jóvenes pertenecientes a otras latitudes del planeta, quizás nunca deban vivir. Ha servido a su patria cumpliendo el servicio militar, formando parte del pelotón de los Tsanjanim (paracaidistas), arriesgando reiteradamente su vida, pero con la suerte que no todos sus compañeros han tenido, de resultar ileso y poder abrazar a sus padres y demás familiares, a su regreso, luego de finalizado ese largo período de tres años de servicio
.
Joshua comparte un modesto pero cómodo y arreglado apartamento de propiedad de sus padres, junto con ellos y su hermana menor, en un distinguido barrio de Tel Aviv. Vive días de entusiasmo preparando el inicio de sus estudios en la universidad, a la vez que acompañado de su novia, Shalevet, ambos se preparan para deambular por el mundo de los bienes raíces en busca de su primer nido de amor, el que en sus comienzos deberá ser rentado pero que ellos saben que lo querrán y cuidarán como propio.
El sol introduce sus atrevidos rayos por la ventana de la habitación de Joshua. Afuera, el intenso verde de las copas de los árboles se esmera por imitar al sol, no logrando más que acercar sus frondosas hojas de venas abundantes en clorofila, hasta acariciar los cristales de la ventana, confundiendo su típico perfume con el amarillento brillo de los rayos depositados sobre su pupitre de estudio, mientras él, habiendo terminado de ducharse, empapa su cuerpo con la colonia elegida por su novia. Mirándose y acariciando su rostro minuciosamente como si examinara cada poro de su piel, frente al espejo empotrado en el lado interior de la puerta derecha del placar, observa que no le será necesario rasurarse, por lo que decide vestirse. En un poco más de media hora se encontrará con Shalevet en un conocido pub de la zona. Periódico en mano y luego de tomar algo juntos, irán a visitar varios apartamentos, con la idea de concretar esa hermosa etapa en sus vidas. Son casi las cinco de la tarde. Afuera, la visita anticipada de un frío día invernal. El cielo encapotado de un gris oscuro y amenazador alterna con el sol y sus rayos. Pero nadie sabe qué sucederá.
Como de costumbre, Joshua espera a su novia, ya sentado dentro del bar (pues el frío viento es cada vez más intenso), en una de esas típicas mesitas redondas diseñadas especialmente para la intimidad de dos. Le pide al camarero que tenga paciencia. No quiere todavía encargar la consumición, pues no atina a saber cuánto de impuntual será Shalevet. El lugar, adentro, se encuentra atestado de gente. El camarero asiente con una sonrisa y se retira, haciéndose paso entre la multitud, el bullicio de las voces, el humo de los cigarrillos y la calefacción natural proveniente del calor humano.
Afuera, unos metros más allá, justo en la esquina, se detiene en forma intempestiva y en lugar prohibido, un taxi-monit, el que acusa su sorpresiva llegada con el agudo chirrido de sus ya gastadas cubiertas. De su interior, desciende con ritmo pausado, como si cada instante de su vida le estuviera pidiendo autorización al siguiente para continuar transcurriendo, un hombre, alto, corpulento, de indefinida edad debido a que su rostro apenas logra asomar por entre la maraña de cabellos y barba, los que parecen continuar creciendo ininterrumpidamente. Con lentitud propia de toda la dinámica de su ritmo, abona la tarifa al chofer, una vez hubo cerrado la puerta trasera del vehículo, con un billete de moneda americana que hubiese podido cubrir el costo de varios viajes más como aquel que acaba de efectuar. El hombre comienza a alejarse del taxi, dejando al chofer paralizado por unos momentos, por no recibir la suculenta suma que le correspondía en devolución, su vista perdida en la distancia, los billetes y monedas de la pretendida devolución cubriendo sus ampulosas manos, su rostro expresando interrogante y mil bocinazos detrás intentando devolver al conductor a la realidad cotidiana de una activa metrópoli como lo es Tel Aviv. (Continuará...)
R.S.

enero 30, 2008

Psicomagia con Alejandro Jodorowsky – tercera entrega

Su original terapia realizada en vivo, en el mismo estudio de televisión donde fue entrevistado. El caso de dos pacientes desconocidos que se prestan a la experiencia por vez primera. Quedan ustedes invitados a la tercera entrega de esta fascinante entrevista.

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enero 28, 2008

NADIE TIENE LA CULPA POR NADA (extensión explicativa)

En mi último artículo publicado sobre "la culpa" he sido reacio a las explicaciones claras y evasivo conmigo mismo en cuanto a la hora de interrumpir mi monólogo, frente a la autosuficiencia inconsciente de sentir que parte de las explicaciones pudieran quedar dentro mío y serían igualmente comprendidas.
Concentrándonos nuevamente en ese segundo nivel de comprensión, el que se me aparece como conflictivo, intentaré echar luz a mis dichos con el objeto de que mi posición sea comprendida aun a riesgo de que no sea aceptada.
Veamos, yo diría que en un primer nivel, una persona pueda decidir, por ejemplo asesinar, y su decisión sería justificadamente pasible de castigo, salvo en el caso de que se tratase de una persona inimputable por insania, minoría de edad, o cualquier otro motivo contemplado por la correspondiente legislación.
En un segundo nivel, existirán siempre elementos anteriores a tal decisión, que no le atañen al individuo pero sí la condicionan, como conflictos vividos durante la niñez, traumas vinculados al entorno familiar, incluso a veces, graves situaciones provenientes y arrastradas de generaciones anteriores, sobre todos los cuales el individuo en cuestión no tendrá responsabilidad alguna.
Cuando la sociedad investiga el perfil de un asesino, no lo hace con la intención de descubrir sus motivaciones para poder absolverlo. Incluso en los casos de asesinos, cuyos antecedentes no muestran motivo alguno que lo pudiera condicionar en su actividad delictiva, debe haber siempre algo previo a la misma persona (quizás debiendo remontarnos a sus genes o situaciones aun anteriores) sobre lo cual éste no llevará responsabilidad alguna. Aunque coincidamos en que esto no lo absuelve, convengamos también en que no todo lo que el ojo y la comprensión humanos no ven, no por eso no existe. En última instancia, la culpa, a estos niveles, deberá ser siempre compartida.
¿Con quién o con qué? Eso es algo que quizás todavía escape a nuestra comprensión.

Rudy Spillman

FACUNDO CABRAL, un hombre fecundo y cabal

Cantautor y escritor argentino, ser humano excepcional, a quien admiro desde mis años de adolescente.
Hoy he descubierto un trabajo en diapositivas que le pertenece. Me ha henchido el alma de amor y comprensión. Sus reflexiones marcan un hito incomparable. Un hombre auténtico, cabal, al que Dios le ha enseñado la verdad y él sólo se ocupa de compartirla con todos, con un lenguaje simple, amistoso, vecinal y a veces, hasta callejero.
Transcribo aquí su trabajo:




http://mail.google.com/mail/?ui=1&realattid=f_fbyvv9kh&attid=0.1&disp=attd&view=att&th=117c008b028a7cea

Psicomagia con Alejandro Jodorowsky – segunda entrega

Freud, Jung, el sexo, el incesto, el ego. Dios y el Cosmos. Desde la niñez hasta la adultez, todas las etapas reunidas en el mismo ser. La muerte, la Conciencia Universal. Dios, un orgasmo continuo. "Todo es para bien. El yo se destroza y uno crece".
¿Para qué continuar? Los dejo con la segunda parte de esta inolvidable entrevista.
Alejandro Jodorowsky con ustedes.

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enero 27, 2008

NADIE TIENE LA CULPA POR NADA

Se entiende que viviendo en sociedades civilizadas no podremos dejar correr este principio. Esto significaría la anarquía total y absoluta. Todo depende del nivel de comprensión en el que nos encontremos. O nos queramos encontrar. Vivimos en una sociedad en que las leyes nos obligan a hacernos responsables por nuestros actos (incluyendo nuestros dichos como una forma más de actuar). Esto parece ser lo lógico, aunque exista cada vez más gente intentando evitarlo, como así también, endilgando sus errores en otros o adjudicándose aciertos que no les pertenecen. Las normas en cualquier sociedad vienen a poner orden instaurando principios de justicia y equidad basadas en la lógica según es entendida por la mayoría en el lugar geográfico y tiempo cronológico en que nos encontremos. Éste es un primer nivel de comprensión y por lo visto, el único viable y aplicable.
Si deseamos ahondar en un segundo nivel, podríamos aseverar sin temor a equivocarnos, que no existe un mortal en pie que pueda ser culpado por algo.
Sin embargo aquí nos referimos a una culpa que no puede ser tocada ni por las leyes de los hombres ni por la moral. Proviene de la ley física de causa-efecto y no carga con tilde moral o ético alguno.
Algunos días atrás, el famoso actor Will Smith declaró, con palabras similares, que Hitler había actuado convencido de que hacía lo correcto. Sus declaraciones causaron conmoción en el mundo periodístico. El actor estaba en lo cierto. Pero nadie se molestó en interpretar correctamente sus palabras.
En un primer nivel de comprensión y que corresponde al buen y normal desarrollo de nuestra vida terrenal, Hitler continúa siendo el mismo monstruo de siempre, responsable de una de las atrocidades más espeluznantes en la historia de los genocidios y pasible de las penas más severas.
En un segundo nivel, "profundizando", lo que no significa "justificando", todo hecho tiene su explicación (lo cual no significa que hubiera una razón para que sucediera), como todo acto humano la tiene también.
Siento en este momento la impotencia propia de quien ha tocado un tema que fácilmente podría llenar estanterías y continuaría siendo insuficiente. Siento la invalidez propia del tullido que desea avanzar aun sin piernas.
Los dejo con una escueta síntesis del tema que he tocado en mi último libro publicado. Es otra versión de lo que por "culpa" solemos entender.

Asumir Responsabilidad sin Sentir Culpa

Un fenómeno muy común entre nosotros, los mortales, es el corrosivo sentimiento de culpa que solemos sentir, en especial, los que somos considerados seres "normales", en contraposición con los seres "sin escrúpulos", entre los que se cuentan muchos criminales y también a veces los que no lo son. Los psicópatas conforman otro de los grupos dentro del género humano que no cuentan con la posibilidad de desarrollar el sentimiento de culpa.
Lo anteriormente expuesto no significa que la "gente buena y normal" esté haciendo bien cuando se tortura sintiendo culpas. Es importante distinguir entre los que poseen la tendencia a sentir culpa por todo (o casi todo). Ellos se sentirán culpables por los hechos sobre los que en realidad son responsables, pero también sobre los que no lo son o les atañen a veces en forma lejanamente indirecta: Si no le hubiese permitido viajar esto no hubiese pasado, diría una madre angustiada al enterarse del accidente sufrido por su hijo, sintiendo ser la responsable directa del hecho. Estos individuos suelen disponer de grupos enteros de familiares y amigos dispuestos a convencerlos de que en realidad no han tenido responsabilidad alguna sobre lo acontecido. Y están también los que suelen sentir culpa, a veces con la misma intensidad que los anteriores, pero sólo luego de haber realizado un balance más objetivo y llegado a la conclusión de que les corresponde la culpa que sienten.
Por último, están y que no son pocos, los que "a priori" han decidido no ser culpables prácticamente de ningún hecho. Su actitud suele ser inconsciente pero sistemática, revistiendo el carácter de "misión casi imposible" el lograr convencerlos de su responsabilidad en algún hecho. Es probable que el intenso dolor propio o ajeno vivido en alguna situación de culpa experimentada en el pasado haya creado defensas por las que el individuo decida no volver a sufrir una situación emocional y afectiva similar. Aun así, no son conscientes de que lo único que resuelven, en tal caso, compete sólo al factor exterior revestido por su relación con los demás. En su fuero interno, su subconsciente alberga ese sentimiento de culpa, el que de una forma u otra molestará al individuo hasta que logre concientizarlo y lidiar con él. La sociedad los suele tildar de personas que están siempre a la defensiva. Pero dentro de ellos mismos, muy profundo, se libra una constante batalla de la que no suelen lograr defenderse con éxito.

Sin descartar el escuchar la opinión de los demás y tomarla en consideración, en última instancia, cada uno de nosotros deberá realizar un honesto examen de conciencia a la hora de indagar sobre su probable responsabilidad respecto de hechos que hayan causado algún daño o perjuicio. Pero si corresponde, y no ha sido intencional, asumir la culpa reparando en la medida de lo posible el daño causado y la predisposición a aprender una lección de vida que nos evite repetir el mismo error en un futuro, es suficiente. Los seres humanos somos imperfectos. Sentir la culpa nos causará un daño anímico agregado que en ningún caso reparará el daño causado.
El sentimiento de culpa en sí mismo es un sentimiento estéril que no lleva implícito propósito alguno que no sea la autoflagelación. Por supuesto que, como todo sentimiento, no resulta fácil de manipular a voluntad. Si existe, no se puede impedir a uno mismo el sentirlo. Pero reflexionar sobre lo dicho probablemente permita disiparlo con naturalidad y criterio, evitando así, que éste nos continúe atormentando.
(Fragmento extraído del libro: Recopilando Reflexiones ¿Hacia dónde nos dirigimos?
DESCARGA GRATUITA en LIBRO VIRTUAL)
Rudy

enero 24, 2008

Psicomagia con Alejandro Jodorowsky

Comenzaré, hoy, trayéndoles la primera de seis entregas de 10 minutos cada una. Se trata de la segunda entrevista que Fernando Sanchez Dragó realizó a Alejandro Jodorowsky, sobre su libro "Psicomagia". Aunque no coincido con la totalidad de sus aseveraciones, considero que no hay desperdicio en estos 60 minutos que iremos dividiendo y a través de los cuales, todos ejerceremos nuestra aptitud para pensar, con mayúsculas. Una entrevista que trasciende en el tiempo. Para quienes ya la hayan visto y escuchado quizás resulte interesante revivirla y encontrar aspectos nuevos de la misma. Para los demás, espero la disfruten en todas sus dimensiones. Asimismo deseo aclarar, como ya bien lo sabrán los asiduos visitantes de YouTube, que quien desee acelerar la vista de las 5 entregas restantes, no tendrán más que presionar en la parte inferior de la pantalla de YouTube y observar la entrevista completa en el mismo sitio.
Los dejo con la primera parte de esta magnífica entrega.

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enero 21, 2008

EL LADO BUENO DE LA ENVIDIA

¿Han escuchado últimamente hablar sobre la envidia? Yo sí, y mucho. A veces me gusta enroscarme en amistosas discusiones sobre temas psicológicos o filosóficos. Si los que intervenimos en dichas charlas somos abiertos, sabremos ofrecer nuestra crítica y recibirla de los demás. Entonces, lo único que nos puede suceder a todos es elevarnos en conocimientos y sabiduría (palabra, esta última, que no es muy de mi agrado utilizar, salvo claro, para expresar que no existe).
Pero volviendo a nuestro tema sobre la envidia, percibo con cierta fortaleza conceptual, que el común de la gente le atribuye a este sentimiento connotaciones por completo negativas: es siempre algo malo envidiar.
Cuando hace algunos días invité a mi contertulio a ojear las páginas del libro: Recopilando Reflexiones ¿Hacia dónde nos dirigimos?, sobre el tema: "La Envidia", éste me manifestó que nada bueno podía haber en la envidia. Que se trata de un sentimiento negativo y siempre perjudicial. Y para ofrecer pruebas a sus afirmaciones, agregó que bastaba con buscar en los diccionarios y nos encontraríamos con una clara definición en tal sentido.

- Tristeza o pesar del bien ajeno-
- Emulación, deseo de algo que no se posee-
- Tristeza airada o disgusto por el bien ajeno o por el cariño o estimación de que otros disfrutan-
- Deseo honesto de emular alguna cualidad o algún bien que otro posee-

En realidad, esta última definición no deja muy claro que la envidia sea siempre un sentimiento negativo.
Pero por si nos queda algún lugar a dudas, agregaré que temas profundos que competen al mundo interior y afectivo del individuo y con los que se pueden llenar tomos de bibliografía no pueden ser definidos por diccionarios más que en sus conceptos básicos y generalizados. Es más, si existen individuos que merced a su sentimiento de envidia logran superarse sin desear ni causar daño a quien o quienes envidian, no tendrá importancia lo que insinúen los diccionarios, los que podrán también equivocarse, como producto de la obra humana. O de lo contrario, habiendo comprobado que sí existen situaciones en que la envidia se torna un sentimiento bueno y ejemplarizador, habrá que coincidir en cambiar la terminología de la palabra, según nos estemos refiriendo al aspecto positivo o negativo del sentimiento.
Transcribo a continuación el fragmento referente a "La Envidia", del libro mencionado con anterioridad, en el que se trata el tema desde un ángulo diferente, creando controversia y una polémica que sólo acaba de comenzar.

La Envidia

Envidiar significa desear algo que vemos en el prójimo. Se puede tratar de un objeto o situación material, como así también de algo abstracto, como un aspecto del carácter o la personalidad de un individuo al cual admiramos. En conclusión, puede tratarse de cualquier cosa, con la única condición de que habiéndola visto en el prójimo, deseemos fervorosamente poseerla. Es un sentimiento generalmente condenado por cualquier sociedad, cuando en realidad el hecho en sí mismo de sentir envidia en su más estricto, puro y simple sentido no conlleva acto censurable alguno. Es más, si quien experimenta tal sentimiento, lo potencia en pro de obtener logros positivos en su propia vida sin el deseo de perjudicar a nadie, su actitud sólo será pasible de elogios.
Se suele relacionar este sentimiento a deseos maliciosos por parte de quien lo siente, hacia la persona envidiada. De ser ésta la situación, se generará una relación que podrá causar daño tanto a la persona que envidia como a la envidiada, dependiendo esto de los extremos a los que el individuo que sufre el sentimiento esté dispuesto a llegar. Pero en todo caso, éste debiera tener en cuenta que sus actitudes sólo podrán agregar pesar a su aflicción y nunca logrará de este modo, resarcirse con la obtención de lo envidiado.
De lo antedicho podemos deducir, que de la misma manera que hemos podido observar que ocurre en otros casos (respecto de otros sentimientos y/o actitudes), el hecho en sí mismo de sentir envidia no arrastra consigo nada censurable.
Será entonces la propia perspectiva del individuo y lo que este sentimiento genere en su interior, que condicionarán el positivismo o negativismo de sus actitudes.
El individuo que, merced a sus sensaciones, vea estimuladas sus ansias de obtener logros sin la intención de dañar a nadie, estará sacando buen rédito de su sentimiento de envidia.
Por el contrario, quien sienta dolor y pena por sí mismo, evidenciando una marcada falta de seguridad propia y reducida autovaloración al pretender, a través de su sentimiento de envidia, objetivos que considera no poder lograr y/o merecer, no
vacilará en acudir a pensamientos y hasta a actitudes maliciosas, de las cuales el principal destinatario y el más perjudicado será él mismo. Aunque a veces, también causan daño intencional a la persona envidiada, como si ésta fuese culpable de sus frustraciones y creándose la ilusión de que las mismas desaparecerán con el daño proferido a su inocente víctima.
El sentimiento de envidia que no es canalizado hacia el amor a sí mismo y a los demás tiñe el alma de dolor y no causa más que pena. Quien asuma la aparición de sentimientos como éstos y advierta que no le aportarán beneficio alguno, podrá optar por analizar estos conceptos y lograr así utilizar esta herramienta que se le ofrece (la envidia) para cambiar su vida en forma positiva.

Un puñal no sólo sirve para herir y matar. Puede también ser utilizado para cortar los lazos que nos liberarán, a nosotros y a los demás.
(Fragmento extraído del libro: Recopilando Reflexiones ¿Hacia dónde nos dirigimos?)
DESCARGA GRATUITA en LIBRO VIRTUAL)

enero 19, 2008

CON LAS ALAS AL VIENTO

Son las 2 de la madrugada en el lugar donde me encuentro y necesito apurarme a compartir esto. Siento que no cabe todo, dentro de mí solo. Se introdujo en mi ser y se apoderó de mi esencia. La bella música, los versos de Eladia Blázquez y la pintura de Salvador Dalí, han formado una unidad que detuvo durante los segundos que perduró, mis funciones vitales, para dar cabida a la sublimidad y el goce.
Que lo disfruten.

http://mail.google.com/mail/?ui=1&attid=0.1&disp=attd&view=att&th=1178dc27c00f638b

R.S.

enero 18, 2008

RINCÓN DE HUMOR

Los 5 judíos que más han cambiado la forma de ver el mundo, han sido:

Moisés, cuando dijo: - La Ley es TODO.
Jesús, cuando dijo: - El Amor es TODO.
Marx, cuando dijo: - El Capital es TODO.
Freud, cuando dijo: - El Sexo es TODO.

Después vino Einstein, y dijo:- TODO es relativo.

¡Continuemos creyendo en la NADA!

enero 16, 2008

Vivir y dejar Morir

El de la eutanasia es uno de esos tantos temas en que mi pregunta queda atascada entre moléculas de oxígeno. Es de aquellas discusiones en las que me suelo conformar pensando que debe haber una explicación aunque yo no la comprenda. Dejemos de lado la religión, porque en nombre de la fe se puede argumentar cualquier cosa. Lo que yo no termino de entender es cómo se debate tanto con robustecidos guisos argumentales en su favor o en su contra. Se me hace como si de pronto se pudiesen constituir juntas imperiales con total poder de decisión para finalmente dejar institucionalizado, si mis propiedades continuarán siendo de mi propiedad (valga la redundancia) o el Estado o cualquier otro grupo de personas podrán decidir sobre las mismas. No es que menosprecie el valor de la vida comparándolo con el de otras de nuestras tantas propiedades. ¿Pero es que existe algo más propio que nuestra propia vida?
Cómo es que pueden las sociedades del siglo XXI arrogarse el derecho de querer obligar a una persona a permanecer con vida, infligiéndole quizás, vaya uno a saber que sufrimiento, torturándolo de la manera más despiadada, puesto que sería una tortura amparada por la ley. ¿Qué tipo de ley puede asumir la arrogancia y el poder de meterse dentro de mi cerebro y mis entrañas y decidir sobre algo que no hay nadie que pueda saber mejor que yo mismo?
Los argumentos en contra, entre otras cosas, nos dicen:
- ¿Cómo podremos saber que quien firmó un testamento no se arrepintió a último momento?
- ¿Y si en un futuro cercano se encontrara una cura a la enfermedad terminal de la que se trata?
- Podrían aumentar los homicidios encubiertos con la intención de cobrar suculentas herencias.
- Podría aplicarse la eutanasia sólo a los efectos de incrementar el tráfico de órganos.
- Etcétera, etcétera, etcétera.
Pues, por supuesto que el enfermo se puede arrepentir a último momento y que se puede encontrar una futura cura a la enfermedad, como puede ser que se encubran homicidios de este modo y que se incremente el tráfico de órganos.
Cada situación en la vida trae la posibilidad de crear complicaciones y otras situaciones adversas. Pero los homicidios, malas intenciones, intereses inmorales y demás posibilidades no queridas ocurren aun sin la posibilidad de la eutanasia. En relación con el posible arrepentimiento por parte del enfermo, creo que se trata de una decisión privativa del individuo que posee la íntima convicción y asume la total responsabilidad respecto de su acierto o error. En definitiva, el beneficio o daño, cada persona se lo causará a sí mismo con la sola intención de acertar.
¿Quién podría arrogarse el derecho de imponer un castigo físico y psíquico, a veces indecible, a una persona, con el único argumento de evitar un "posible" error? Estaríamos causando un daño "seguro", que no da lugar a errores, durante un tiempo indeterminado y que a veces se hace eterno, acudiendo a tristemente débiles argumentos en procura de una hipotética e inexistente sociedad perfecta.
Cada vez que pienso en la eutanasia y presencio en mi calidad de testigo silencioso, el calvario que deben atravesar, seres que han decidido poner fin a un suplicio que sólo ellos conocen, siendo únicamente entendidos por desesperados familiares que desearían poderles ofrecer ayuda, como último y sublime acto de amor, debiendo atravesar todos, penosos procedimientos judiciales, que no hacen más que agregar dolor al que la providencia ya les ha impuesto, me pregunto con rabia, si en nuestra sociedad, el sentido de la lógica corre peligro de perderse entre frivolidades o se trata de un ataque masivo de hipocresía que intenta cercenar por siempre nuestra capacidad de reacción y de compasión. Pero descubro que no deseo por el momento, encontrar respuesta a semejante interrogante.
De todas maneras, debido a que me he acostumbrado a ir comprendiendo que siempre habrá quienes ven lógico lo que otros ven como irracional, dejo al lector con el siguiente artículo, cuyas fuentes nos llevan a Madrid y a Buenos Aires y que cada uno saque sus propias conclusiones.

En el mundo actual, el debate acerca de la eutanasia es cada vez más intenso y muchas personas se manifiestan a favor o en contra de la eutanasia o el derecho a una buena muerte para evitar sufrimientos físicos y psíquicos.
Pero sólo dos países, Holanda y Bélgica, tienen una legislación que permite la eutanasia. El 28 de noviembre de 2000, el Parlamento de Holanda aprobó una ley que permite la eutanasia y el suicidio con asistencia médica.
La ley de eutanasia de Holanda prohíbe su aplicación en personas menores de 17 años. La ley sobre eutanasia es muy precisa y la persona que quiera acogerse a ella debe cumplir estos requisitos:

• El paciente debe solicitar la eutanasia de forma voluntaria
• El médico debe estar seguro de que el sufrimiento del enfermo es insoportable y que el paciente no tiene posibilidades de recuperación
• El paciente y el médico deben contar con una segunda opinión médica que certifique que el doctor del paciente ha cumplido con los requisitos de la eutanasia
• La terminación de la vida debe ser llevada a cabo en una forma médica apropiada
Dos años después, Bélgica despenalizó la eutanasia. Desde el 23 de septiembre de 2002, los enfermos que están en fase terminal pueden solicitar la eutanasia cumpliendo ciertos requisitos:
• El paciente debe ser mayor de 18 años y estar mentalmente saludable
• El paciente debe solicitar la eutanasia de forma voluntaria, bien considerada y repetidamente
• El sufrimiento debe ser insoportable
• El paciente debe estar bien informado de su situación y de otras alternativas
• Un segundo médico debe confirmar que la enfermedad sea incurable y que el sufrimiento sea insoportable
• El paciente siempre debe hacer su petición de eutanasia por escrito.
• La eutanasia debe ser asistida por un médico
En Gran Bretaña, la eutanasia continúa siendo ilegal. Pero entre 1993 y 1994 la justicia autorizó a varios médicos a desactivar los aparatos de pacientes que eran mantenidos con vida artificialmente. En Escocia, en junio de 1996, el Estado autorizó a un enfermo a someterse a esta práctica.
En nuestro continente, el estado de Oregon, que forma parte de Estados Unidos, es la única jurisdicción que cuenta con una ley de muerte con dignidad. La legislación fue aprobada por los votantes en 1997.
La ley de eutanasia de Oregon establece requisitos similares a las legislaciones de Bélgica y Holanda. Pero, a diferencia de esos países, en Oregon el enfermo puede pedir al médico la prescripción de una sustancia letal. El paciente puede decidir dónde y cuándo desea morir.
En otros países la eutanasia avanza hoy a grandes pasos: China, Alemania, Japón e India podrían en breve anunciar su legalización.
Sin embargo, que la legalización de la eutanasia avance no significa que el debate ético haya concluido o haya sido superado. Los argumentos a favor o en contra son válidos y habrá que recorrer un largo camino para que surja algún consenso, deseable en momentos en que las divergencias entre las personas crecen.

¿Estará el mundo preparado para resolver este dilema ético? ¿A quién beneficia realmente este avance de la legalización de la eutanasia? ¿La eutanasia podrá contribuir a hacernos mejores seres humanos? ¿Contribuirá este debate a conformar nuevos paradigmas éticos para la humanidad de este siglo XXI?


Fuentes:
Fibla, Carla. Debate sobre la eutanasia, Ed. Planeta, Madrid, 2000.
Sábato, Ernesto. Páginas de Ernesto Sábato. Ed. Celtia. Buenos Aires, 1985.
Stuart Mill, John. Sobre la libertad. Ed. Salvat. Madrid, 2000.
www.terra.es/persona/eutanasia.htm
www.euthanasia.org/english_dutch.html

enero 14, 2008

UN SENTIMIENTO QUE NO DEBIÉRAMOS OLVIDAR

Vivimos épocas y situaciones en las que existe sólo un sentimiento que une todos los cabos, reuniéndonos en una gran y única unidad aunque no siempre lo percibamos. Es el amor, pero un tanto distinto del que creemos conocer.

El Amor

El amor en su estado más puro se encuentra latente dentro de esa masa energética que somos. El amor es la masa energética. Pero al igual que el alma, se instala dentro nuestro al materializarnos en un cuerpo.
De la misma manera que las propiedades del espíritu varían según éste habite en un cuerpo humano, animal o vegetal, lo propio ocurre con el amor.
Las propiedades energéticas del amor humano abren un campo afectivo de mayores posibilidades que las de los animales o plantas, como todos sabemos.
Pero el amor humano en su estado más puro dista bastante del concepto de amor que conocemos y reconocemos habitualmente en nuestros congéneres y en nosotros mismos.
Muy pocas son las personas que poseen la dicha de experimentar el sentimiento de amor en su fase más pura. Esto es, sin ningún tipo de contaminación social.
El niño nace envuelto en una poderosa masa energética, expresada a través del aura que desborda su cuerpo y el de todo ser humano. Ésta incluye una fase que se convertirá en amor en su estado más puro, al producirse el contacto de dicha masa energética con el cuerpo tangible. Pero luego, ya desde los comienzos de su joven vida, empezará a experimentar la partición de ese sentimiento, de una forma similar a la que se produce cuando se desintegra en partículas la masa energética que flota en el Universo, al momento de entrar en contacto con los cuerpos tangibles. En este caso, el amor en estado puro se irá desintegrando, para compartir su espacio con otros sentimientos y sensaciones que lo irán contaminando. El primero en aparecer es el temor, al que luego se le irán agregando los sentimientos de celos, lento crecimiento del ego, incluyendo el ilusorio desarrollo del sentido de propiedad y de pertenencia, para dar paso más tarde, en etapas más avanzadas del crecimiento del niño, a sentimientos que terminarán de contaminar la pureza de ese sentimiento de amor con el que nacimos, como los sentimientos de envidia, codicia y odio, entre otros.
De todas maneras, todos sabemos que el amor no queda desintegrado sino entremezclado con los anteriores. Es por eso que solemos a veces experimentar sentimientos encontrados como amor y odio a la vez hacia la misma persona. O nos acosan el arrepentimiento y el sentimiento de culpa luego de haber sentido celos o envidia hacia un ser querido.
Nuestro amor ha perdido el timón y queda a merced de los oleajes y tempestades que se susciten en este inmenso mar que es la vida. Salvo que seamos concientes de esta situación y decidamos tomar cartas en el asunto. Desde el momento en que el niño nace con su sentimiento de amor tan puro, hasta que se convierte en adulto, su amor sufrirá reveces de los que no resulta fácil recuperarse.
La persona adulta cree saber siempre qué es lo mejor para sus seres queridos e intenta a veces influir por todos los medios para que el otro haga exactamente lo que él quiere. Las personas llegan a veces a extremos inimaginables de manipuleo para lograr su cometido. Pero están confundidas. No advierten que su amor se ha contaminado y está dirigido sólo a sí mismo.
El amor en su estado más puro es proyectado hacia toda la especie. Una vez contaminado por las influencias sociales no encontrará más posibilidades que las de dirigirse hacia una o varias personas. Y si la contaminación es aún mayor, el amor que sentirá por esas personas estará sólo destinado a su propio bienestar afectivo. Y por último, si la contaminación es completa, todo su amor será apresado por una poderosa sensación de resentimiento hacia sus congéneres y el Mundo todo y quedará convertido en odio. Lamentablemente, el crecimiento del fundamentalismo en las últimas décadas deja un triste testimonio de los niveles a los que puede arrastrarnos la contaminación del amor.
Por otro lado, debemos reconocer que el amor, como todo sentimiento, no puede ser inducido por la fuerza. No proviene de la decisión voluntaria de las personas. Y esto es lo que hace nuestra tarea más difícil de llevar a cabo.
Primero, la persona adulta deberá reconocer la existencia de la raíz y el origen de su amor en estado puro apenas llegado a este Mundo.
A continuación, si reconoce la contaminación de su sentimiento de amor y la pérdida de paz interior y felicidad plena que esto le significa, nacerá en él la libre y voluntaria decisión de volver a sus raíces, porque entonces percibirá la convicción de que ese es el paso obligado para volver al estado de felicidad plena no condicionada por ningún factor externo a él.
Una vez logrado este primer paso, el resto lo hará la práctica. El ejercicio de la ayuda y preocupación por los demás ira mostrándole de a poco los efectos y beneficios personales que se sienten al ir recuperando la pureza del amor.
Es el amor a sí mismo, a través de la comprobación de que el regreso a los orígenes nos vuelve a brindar esa felicidad plena en nuestros espíritus, perdida hace tanto tiempo y que nos merecemos por ser lo único que nos pertenece, que nos permitirá finalmente sentir en forma incondicional, amor hacia los demás, pudiendo ya en paz comprender todo aún cuando no entendamos los motivos.
(Fragmento extraído del libro: El Paraíso Escondido detrás de Nuestras Desgracias, con descarga gratuita en LIBRO VIRTUAL)

R.S.

enero 09, 2008

Enrique Timón nos ha dejado...


Hoy transcribo una triste noticia dada a conocer por el escritor Santyago Moro.

Nuestro colega y amigo Enrique Timón falleció ayer según nos ha informado un familiar. Esta es la Necrológica aparecida en El Diario de Burgos:
http://www.diariodeburgos.es/Necrologica.cfm?id=179.
Como suele suceder en estos casos, nos faltan las palabras y se nos hace en la garganta un nudo difícil de soportar.
Enrique, no es tu maravillosa trilogía de El último titán lo que siento que se quede incompleto, sino los días que el destino ha privado a los tuyos de tu compañía y amor.
Si como escritor demostraste tu imaginación, buen hacer, tesón e ilusión, como persona nos has dejado tu calidad humana y generosidad.
Aunque no te conocí en persona, tuve el placer de compartir mucho contigo a través de este medio que nos permitió conocernos.
Desde aquí nuestro más sentido pésame y apoyo a la familia, aunque, en momentos como éste, poco consuelo se puede ofrecer a quienes lloran la desaparición de un ser querido.
¡Qué gusto tan amargo deja en ocasiones la vida!
Enrique; estés donde estés, espero que hayas encontrado la paz...

enero 08, 2008

AUTO CONSEJOS en YouTube

Transcribo aquí, el cierre del libro: El Paraíso Escondido detrás de Nuestras Desgracias, al que le he acoplado un video en YouTube.
Con ustedes, AUTO CONSEJOS:

Llegando al cierre de este tercer y último capitulo del libro, es mi deseo dar a conocer al lector una lista de auto consejos que he ido preparando y completando a lo largo de los años. A medida que la observación de mis experiencias y sus resultados me iban disuadiendo de estar enseñándome lecciones de vida, me ha parecido útil transcribirlas en el papel.
No lleva como propósito el querer aconsejar al lector ya que no me siento con suficiente autoridad para hacerlo. Si alguno de los consejos transcriptos coincide con el pensamiento del lector, quedará justificada la transcripción de la lista.
He aquí sus resultados
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enero 07, 2008

Saltemos con el Zorro


Hay veces que lo mejor que uno puede hacer para encarar un tema serio es iniciar la tertulia con una humorada. Esto es debido a que se supone que cualquier tema serio nos tensará y el humor viene a disolver la tensión. Ya relajados, podremos ocuparnos de lo importante con la seriedad que se merece y lograremos así, probablemente, extraer lo mejor de nosotros mismos para resolver cualquier problema intrínseco en nuestro tema a tratar. Si de lo que se trata es de las relaciones humanas, tanto mejor. El relajante utilizado es el más adecuado.
¿Nos hemos preguntado alguna vez, porqué teniendo tanto amor para brindar entre nosotros, nos odiamos a veces tanto?
Sí, comprendo, más de un lector a esta altura, ya habrá reaccionado atacándome por semejante exabrupto, trayendo en forma inconciente, aquí y ahora, un claro ejemplo de lo que intento decir.
Sí, toda pequeña reacción como ésta, aunque la guardemos muy dentro nuestro, no hace más que minar nuestros espíritus. Y lo más triste es, que lo hace sin obtener ningún resultado. Es lógico que si este impulsivo sentimiento que nos arrebata de un plumazo nuestra calma y paz espiritual se presenta, deberemos dejarnos sentirlo y en lo posible, expresarlo, puesto que si queda dentro se multiplicará y el daño que nos provocaremos a nosotros mismos será mayor. Y quien se daña a sí mismo no puede hacer otra cosa que intentar dañar a los demás.
Lo que intento explicar imaginando la posible reacción de algún que otro lector, es mostrar de que manera algo tan pequeño e inofensivo como un pequeño copo de nieve del tamaño de una uva, pudiera deslizarse rodando sin detenerse, acumulando más y más cantidad de nieve (odio) de la que no se ha podido liberar, para finalmente verse convertido en una inmensa y peligrosa mole que arrasará a quien se ponga en su camino.
Si en el preciso momento en que concientizamos la aparición de este pequeño e inofensivo copo, nos ocupamos de disolverlo, estaremos evitando crear este monstruo que nunca resolverá ningún problema, pero sí amenazará con destruirnos (de alguna manera) y dañar a los demás.
Seamos pacientes, mostremos tolerancia con el prójimo, intentemos lentamente ir comprendiendo que cada persona se reserva el derecho a pensar y a hacer de acuerdo a sus propios criterios, al igual que nosotros mismos. Finalmente, lograremos comprender con naturalidad que existen seis mil millones de cabezas pensando de diferente manera a la nuestra. Y a todos nos asiste el mismo derecho a acertar como a equivocarnos.
El zorro de nuestra fotografía decide jugar saltando al rango con las ovejas en vez de comérselas. Esto es humor a través del ridículo. Nosotros, los humanos, no hagamos el ridículo a través del odio. Porque pueda ser que esto, nos quite el humor para siempre.
R.S.

enero 02, 2008

Lo prometido es deuda

He subido a YouTube, el video referente a C.A.P.A., corrector anímico por automensaje, basado en una técnica por autosugestión que les permitirá obtener cambios, a veces difíciles de lograr. Las explicaciones sobre el método y las instrucciones para su ejercitación podrán encontrarse en el libro: El Paraíso Escondido detrás de Nuestras Desgracias (DESCARGA GRATUITA).
He aquí el video de referencia.

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