LIBRO ABIERTO: febrero 2008
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* Miembro de la Asociación Israelí de Escritores en Lengua Castellana (AIELC).

* Miembro de Escritores Club (Agrupación de Escritores Independientes de Habla Hispana).

* Asesor de la Academia Filosófica Hebrea "Sinaí".

Mención de honor en el OCTAVO CERTAMEN NACIONAL Y TERCERO INTERNACIONAL DE CUENTO Y POESÍA JUNINPAIS2009 (Argentina), obtenida con el cuento "Viaje fantástico al bosque encantado".


Mención de Honor "Voz Hispana" otorgada por Ediciones Independientes MAR EN PROA (México), en calidad de finalista del Concurso de Cuento Breve, con "Dimensiones amorosas" y coautor de la Antología correspondiente.

Distinción recibida de C.I.C.L.A., Centro Israelí para las Comunidades Iberoamericanas, en la Universidad Hebrea de Jerusalém.

Uno de los ganadores del Concurso Internacional de Relato Latin Heritage Foundation, con el relato titulado: "Godo".

Dirección de correo electrónico personal del autor:

rudyspillman@gmail.com


Especial diseño del presente blog para teléfonos celulares

febrero 28, 2008

¡¡¡Pornografía Permitida!!!

A veces me pregunto ¿porqué existen ciertas palabras que son "tabú" en nuestro cotidiano léxico? Por ejemplo, la tan conocida y escondida palabra "porno" que atrae multitudes pero que a la hora de manifestarse resulta un verdadero "asco" para todos. No me refiero aquí al "porno infantil" o "la paidofilia", más conocida por el término "pedofilia" y demás actitudes y actividades que conforman claramente un delito, yo diría, de una gravedad similar o aun superior a la del homicidio.
La pornografía consiste en el carácter obsceno de obras literarias o artísticas, o se puede tratar de una obra literaria o artística de este carácter, o de un tratado acerca de la prostitución. Esta definición no la he estipulado yo sino la Real Academia Española.
Y me vuelvo a preguntar ¿de qué nos avergonzamos tanto? La inquietud existe. En algunos individuos más, en otros menos, algunos lo reprimen por vergüenza y sentimiento de culpa, otros lo expresan y manifiestan abiertamente (los menos) al advertir que está allí.
Pero si el tema queda encuadrado dentro de la adultez, como corresponde, ¿cuál es el problema? ¿Descubrir que nos excita la obscenidad? Obsceno es algo ofensivo al pudor. Bueno, ahora parece que nos vamos acercando al meollo de la cuestión, puesto que parecen cohabitar en nosotros, dos sentimientos o sensaciones (por llamarlas de otra manera) que se contraponen, luchando una contra la otra y creando así, ambas, malestar en el individuo, exceptuando a aquellas personas que logran que dichas irritables enemigas hagan las paces.
Estas dos aparentes contrincantes son el pudor, por un lado; y la excitación sexual por lo obsceno, por el otro. Quien pueda advertir que el excitarse sexualmente es parte de nuestra naturaleza, que no está ni bien ni mal, sino que simplemente está, verá eliminado su pudor en forma natural y su excitación ya no tendrá con quien pelear.
He traído un video, cuyo único objetivo es descubrir el grado de interés (o curiosidad, si deseamos llamarlo de otra manera), nos despierta el tema. Y poder evitar decirnos a nosotros mismos, que de todas maneras no nos interesaba el asunto, luego de haberlo visto.

STRIPTEASSE HASTA LOS HUESOS


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Rudy Spillman
http://libroabiertorudyspillman.blogspot.com/

febrero 26, 2008

Mi agriada "media naranja"

La relación de pareja y el manejo en la interacción de los sentimientos ha cambiado en los últimos cincuenta años. Los letrados especialistas en divorcios han visto la posibilidad de incrementar considerablemente sus ingresos profesionales y de llenar estanterías de expedientes, merced al uso profesional que durante largos años habían debido utilizar sólo esporádicamente, sirviéndoles de práctica necesaria a los efectos de mantener frescos los conocimientos sobre dicha especialidad.
Hoy, los tiempos han cambiado. La falta de tolerancia, la incomprensión de los sentimientos propios y los de la pareja, la incapacidad creciente para enfrentarse a los problemas cotidianos y la falta de reconocimiento de los cambios temperamentales de sendos protagonistas a lo largo del tiempo, entre otras cosas, son meros colaboradores en esta despiadada carrera que emprenden cada vez más matrimonios, por separarse luego de haberse unido con propósitos relativamente permanentes, muchas veces, creyendo de esa manera dejar atrás, problemas que seguramente volverán porque nunca se han ido. Si a todo ello agregamos que las más de las veces, involucran involuntariamente a pequeños seres, los que no habiendo participado en decisión alguna, hoy deben aceptar resignados, ver destruirse una familia que ellos no formaron pero que integran y siendo abandonados por padres que no hacen más que repetirles que ellos son lo más importante en sus vidas.
Existe una leyenda que proviene de épocas indígenas, en las que el matrimonio era un ritual que venía a consolidar la expresión del amor bien entendido. El compromiso se festejaba más que se adquiría y yacía de marco de referencia a un amor que nunca se disolvía.

La Leyenda del Amor Eterno
(Historia Indígena)

Un día el hijo de un bravo guerrero se enamoró de una joven muy bella y ambos decidieron casarse tras lograr el permiso de sus padres. Como se amaban tanto y sabiendo de los peligros de la convivencia, decidieron visitar al brujo de la tribu para que les preparase un conjuro que hiciese su amor y su alianza realmente eternas. El brujo le dijo al guerrero:
"Ve a las Montañas del Norte y sube a la más alta que encuentres y cuando estés en su cima busca el halcón más vigoroso, el más fuerte y más valiente de todos. Debes cazarlo y traerlo vivo aquí".
Luego dirigiéndose a la hermosa muchacha le dijo:
"Tú ve a las Montañas del Sur y busca en la cordillera el águila más cazadora, la que vuele más alto y de mirada más profunda. Tú solita debes cazarla y traerla viva aquí".
Tras varios días de andar por las montañas, el guerrero y la muchacha consiguieron sus objetivos y volvieron muy satisfechos con las hermosas aves junto al brujo.
-¿Qué debemos hacer con ellas? le preguntaron-
Son hermosas y fuertes estas aves, ¿Verdad?, les preguntó el brujo.
- Sí, respondieron ellos. Son las mejores que hay y nos costó mucho capturarlas.-
¿Las visteis volar muy alto y muy veloces? les preguntó el brujo de nuevo.
- Sí . Volaban más alto y más rápido que ninguna respondieron los dos.
-Muy bien. Ahora quiero que las atéis la una a la otra por las patas.
Los dos jóvenes así lo hicieron y siguiendo las instrucciones del brujo, después las soltaron.
Las pobres aves intentaron echar a volar pero como estaban atadas la una a la otra se estorbaban y no pudieron hacerlo. Lo único que conseguían eran tropezarse la una con la otra y haciéndose daño se revolcaban por el suelo.
- ¿Veis lo que les sucede a estas aves? les dijo brujo-
Atadas la una a la otra ninguna es capaz de volar mientras que solas lo hacían muy alto.Este es el conjuro que os doy para que vuestro amor sea eterno:
"Que vuestra alianza no sea atadura para ninguno sino fuerza y aliento para crecer y mejorar como personas".
"Que vuestro amor no os cree dependencias sino que manifieste el cariño y la solidaridad de quienes comparten el mismo pan".
"Respetaros como personas y dejad que cada uno pueda volar libremente para ir aprendiendo a volar juntos por el ancho cielo".
"Si actuáis así vuestro amor podrá ser realmente eterno porque nunca será una limitación sino un estímulo para que cada uno pueda crecer".
Cierto es que todo lo que limita al alma muere tarde o temprano en esta vida porque nuestra ley suprema es la del crecer y evolucionar como personas.
Muere un amor desgraciado que atenaza a los amantes y los oprime como personas. Muere con la alegría como quien de repente sale libre de una cárcel donde prisionera estaba su alma.Pero también muere un amor feliz aunque muera con pena. Muere cuando reblandece a los amantes y los hace más vulnerables y dependientes como personas.
El único amor que nunca muere, el único amor que supera incluso a la muerte es ese pacto sagrado de las almas por el que ambas se ayudan en su evolución, por la que ambas se respetan para que puedan ser libres y a la vez solidarias entre sí.
Si quieres que tu amor sea realmente inmortal no ahogues con tu abrazo la libertad de tu amante y que vuestro pacto sea siempre el del mutuo crecimiento.
Que vuestro amor os de fuerzas para volar muy altos como las águilas en el cielo, para volar juntos trazando círculos en el cielo y también para saber volar en solitario sin apegos y sin miedos. Sólo así vuestro amor podrá ser realmente eterno porque no solo será alimento y gozo para el cuerpo sino fuerza para vuestro espíritu.


febrero 20, 2008

Sobre el uso adecuado de una valiosa herramienta

Sabemos que nuestro cuerpo en su mayor parte está compuesto de agua. También sabemos que poseemos un cerebro que es físico, sólido, concreto; y una mente que es abstracta. De la misma manera que nuestra piel es un tejido que junta, protege y cubre músculos, venas, arterias, huesos y órganos internos. Todos éstos, físicos, concretos.
El órgano más complejo y misterioso, y sobre el que menos información poseemos (en especial, con relación a su potencial) es el cerebro.
Gracias a este pequeño, compacto y "circunvolucionado" órgano, poseemos la capacidad de percibir "sentimientos", los que no siempre comprendemos y menos aun dominamos, pero que están allí. Aparecen sin que los llamemos y se van sin que los echemos.
Entre todos ellos están los miedos, que vienen incluidos en el producto que somos con una función específica, cual es la de protegernos, permitirnos estar alertas y así poder aumentar nuestras posibilidades de supervivencia. Pero a este artilugio (por llamarlo de alguna manera), nosotros nos encargamos de agregarle otra función: la de auto torturarnos.
Sepamos un poco más sobre este eficaz sistema que utilizamos para dañarnos a nosotros mismos.

REFLEXIONES DE UN NIÑO ADULTO
Siendo apenas un niño vivía rodeado de temores. Temor a que sus padres se murieran, temor a que le pasara algo malo a sus hermanos, temor a que alguna gente querida se volviera loca, temor a morirse ahogado en uno de sus ataques de asma, temor a que le desapareciese el pene y se viera convertido en una niña.Temor a que un día ocurriese una enorme explosión y se acabara el Mundo.Dejando de lado este último, que de haber ocurrido hubiese terminado con todo lo demás y luego de ver transcurrida gran parte de su vida, pudo apreciar que ninguno de los hechos que le producían tanto temor, habían ocurrido. Pero tuvo la sensación de que aunque hubiesen sucedido, incluso todos juntos, no le hubiesen hecho sufrir tanto como lo hizo el temor que se infligió a sí mismo durante tanto tiempo.

EL TEMOR
El temor fisiológico en el ser humano, como capacidad, generará la liberación dentro del organismo, de una dosis de adrenalina, permitiéndole aguzar sus sentidos, aumentar la concentración y sentido de alerta y tonificar sus músculos para, en definitiva, estar preparado para neutralizar algún peligro real aparecido. En los animales, la ayuda que el miedo ante un peligro les ofrece, les da la posibilidad, muchas veces, de salvar sus vidas, aún con resultados más asombrosos que los logrados por la especie humana. Pero la constitución del cerebro de una persona y la consecuente desintegración de la masa energética al contacto con el cuerpo tangible, como ya hemos podido observar, produce la aparición de sensaciones y sentimientos entre los que se cuenta el miedo.Pero el miedo o temor que no proviene de un peligro real o inminente, suele ser producto del estado de impureza del amor. Entonces aparecerá este temor injustificado en función de los viajes que nuestra mente realiza hacia el pasado y hacia el futuro. Por ejemplo, quien vivió una situación de peligro o hecho concreto no deseado, en el pasado, imaginará la posibilidad, quizás con sensación de certeza, de que dicho peligro ya inexistente pueda volver a manifestarse en un futuro próximo. El pasado y el futuro no existen. Los peligros para que sean tales, deben manifestarse en nuestro presente, pues de lo contrario no existen. Y mientras no existan sería conveniente que no sintiéramos temor respecto de los mismos pues estaríamos malgastando energías en situaciones inexistentes. En el caso que se dieran las condiciones para concluir que existe una probabilidad cierta sobre la amenaza del peligro en un plazo de tiempo más o menos inmediato, convendría ya, no sumirnos en el temor o preocupación por algo aun inexistente sino "ocuparnos" del tema, intentando tomar todos los recaudos para evitar la aparición de dicho peligro o en el caso de ser inevitable, estar preparados para enfrentarlo y combatirlo. Este tipo de temores no basados más que en reminiscencias del pasado o conjeturas del futuro, suelen derivar en las fobias, malos hábitos producto de las tensiones, neurosis varias y un pronunciado deterioro en el ánimo de la persona basado en situaciones que a veces nunca llegan a suceder.Los comprimidos del tipo Prosac son un fiel testimonio de la dependencia de las sociedades a un fármaco que en última instancia calmará la ansiedad de poblaciones enteras pero que nunca tendrá el efecto de neutralizar los peligros que en realidad se nos presenten. Debemos domesticar nuestra mente para evitar que ésta continúe controlando nuestras vidas y empezar a ser nosotros mismos los que decidamos cuales serán nuestros pensamientos. En última instancia, deberemos entender que si nos sentimos obsesionados por la propagación de un incendio inminente que sólo existe en nuestras mentes (aunque el temor aparezca por la vivencia de un incendio real ocurrido en el pasado), sólo lograremos apagar sus llamas trabajando en nuestro interior. La comprensión de los hechos combinada con ejercicios de concentración y meditación a los efectos de lograr el control sobre nuestra mente es la mejor solución que he encontrado al problema.
Fragmento extraído del libro: El Paraíso Escondido detrás de Nuestras Desgracias,
con DESCARGA GRATUITA en:

febrero 17, 2008

Rincón de Humor

No lo he escrito yo, pero me resultó simpática y original su chispa humorística.
Así pues, he decidido traerlo y compartirlo con todos.

Padre nuestro del buen bloguero

Padre nuestro que estás en la red,
sindicable sea tu web,
vengan a nosotros tus posts,
hágase tu voluntad compartible y remezclable,
danos hoy nuestros feeds de cada día,
y perdona si no publicamos como también nosotros perdonamos a quienes nunca comentan,
no nos dejes caer en la irreflexión y líbranos del copyright.

febrero 16, 2008

¡¡¡Qué suenen las trompetas!!!

Esta vez no se trata de literatura. Tampoco de autoayuda, filosofía o psicología. Pero no me dirás que a veces no tienes deseos de distenderte. Y qué mejor que la música para hacerlo. Y si puede ser ejecutada por ti mismo, pues tanto mejor, ¿no?
En esta oportunidad te traigo un piano virtual que incluye órgano, saxofón, flauta, guitarra, tambores, batería, double bass y todo tipo de acordes.
Es por demás sencillo de ejecutar, no requiere necesariamente estudios musicales previos y se acciona con las teclas de tu tablero.
¿Qué más te puedo contar? ¡¡¡DISFRUTA DE TU NUEVA ORQUESTA!!!
Ah, si te interesa, deberás presionar sobre el enlace:

http://www.bgfl.org/bgfl/custom/resources_ftp/client_ftp/ks2/music/piano/index.htm

Anarquía Solapada

Vivimos tiempos en que se nos hace cada vez más necesario expresarnos, diciendo con todas las palabras lo que sentimos y pensamos. Retrotraigámonos un tiempo en la historia. ¿Dónde están los "San Martín" de los países sudamericanos, los "Lincoln" de los E.U.A., los "Gandhi" de la India, los "Ben Gurión" de Israel? Y así podríamos continuar indefinidamente nombrando gentes, países, situaciones... remembranzas de un pasado no tan lejano. Pero que ha quedado atrás. Nos abraza cada vez con más fuerza, la sensación de que esos tiempos no volverán.
La tierra se ha podrido. Ya no crece nada sano y pareciera a veces, que no quedase lo qué cultivar en ella.
No hablamos aquí de política. Los personajes históricos mencionados son personas y los personajes de historieta de hoy día intentan serlo. La política la hacen las personas y sólo a ellas me refiero.
Dos palabras que nos han acompañado durante largos años de historia, hoy subsisten tan solo en nuestro vocabulario y nuestra memoria: interés común. Un mal que no reconoce fronteras se ha apoderado de nosotros. Amenaza con extenderse como una plaga hasta abarcarlo todo.
La inusitada expresión de la violencia con sus llamativos matices es sólo un síntoma del germen que nos ataca.
Debiéramos saber unirnos amén de los límites territoriales. Debiéramos saber recordar las sabias palabras de Jean-Jacques Rousseau, en su libro El Contrato Social: "El hombre nace libre, pero en todos lados está encadenado". Debiéramos poder advertir finalmente, que sólo cediendo de nuestras libertades individuales podremos recuperar como un todo, atesorando bienestar y seguridad.
Sepamos matar el germen y habremos eliminado la enfermedad.

Transcribo a continuación, y a propósito del precedente artículo, un fragmento extraído de mi libro: "Recopilando Reflexiones ¿Hacia dónde nos dirigimos?"

La Violencia
Es sabido que desde hace millones de años el hombre viene evolucionando como todos los seres vivos. Difícil resulta precisar cual es el momento exacto en que el germen de la violencia se instala con las características propias que lo hace en la especie. Es probable que sea con la aparición del homo sapiens, cuyo cerebro muestra características definitivamente diferenciales. Tanto el hombre de Cromagnon como el de Nederthal desarrollan la habilidad de producir fuego, mejoran notablemente la fabricación de herramientas inicialmente utilizadas para la caza, reuniéndose en grupos que encuentran la forma de comunicarse, aun sin idioma pero sí a través de ideas abstractas. No es éste el espacio adecuado donde analizar los motivos por los cuales la violencia se instala en el ser humano con parámetros de crueldad que exceden todo lo imaginable. Pero pensemos que no existe ser vivo aparte del hombre, capaz de ejercer su agresividad hasta el punto de torturar y disfrutar observando el daño causado a sus congéneres.
Pero aun así, hasta hace 20 o 30 años, la violencia en el hombre no había llegado a los niveles de intensidad y proliferación a los que nos hemos debido ir acostumbrando. Basta reparar en las muertes por enfrentamientos, ocurridas en las canchas de futbol, el excesivo y desproporcionado crecimiento de la violencia casera (entre familiares y amigos), destacándose la violencia de género, la que hoy cobra un asombroso número de víctimas entre las llamadas "mujeres golpeadas" o la violencia callejera en manos de la adolescencia, representada por jóvenes cuyas edades nos producen escalofrío; para advertir que en los últimos tiempos algo ha cambiado mucho entre nosotros y en nuestro propio detrimento.
Dejando a un lado los crímenes, la delincuencia, las guerras y otros factores de violencia que siempre han existido, no podemos dejar de mencionar el fenómeno de la aparición masiva en todo el mundo del método "kamikaze" o "bomba humana", que si bien ha existido anteriormente, nunca se había manifestado en las proporciones a las que llega en nuestros días.
La carrera armamentista, el desarrollo y evolución del poder nuclear, químico y biológico nos utiliza a todos los seres humanos de títeres, dependiendo de la salud mental de algunos pocos líderes que decidirán si continuamos con vida o no, según se les ocurra mover los piolines de los cuales nos sujetan, en un sentido o en otro.

El cinismo humano nos lleva a presenciar la lucha de los "buenos" por defender las democracias del Mundo en aras de que los pueblos puedan mantener sus legítimos derechos de decidir sus propios destinos, cuando la Humanidad toda se encuentra a expensas de las decisiones de unos pocos.

Cuando nuestro éxito dependa de la aplicación de violencia, el fracaso de nuestra empresa por haber renunciado a ella, nos proveerá el mayor de nuestros éxitos: la paz espiritual que nos brinda el amor, el que se purificará más con cada renunciamiento que practiquemos por tales motivos.

febrero 15, 2008

Perfil de Torturador

Un experimento realizado en los años 60 para conocer los motivos y límites de la morbosidad humana a la hora de presentarse la situación de posibilidad de atormentar y torturar a nuestros semejantes. Hubiese deseado que tal experimento, desarrollado en una universidad de un país desarrollado, nos anoticiara sobre las formas de evitar la aparición de semejante decisión.
A veces no es suficiente con averiguar los “porqué” de ciertas situaciones.

febrero 13, 2008

EL CAMPESINO Y EL MAESTRO

Un relato de amor, lucha, desgracia... comprensión y esperanza

...el campesino llevaba tres días caminando por el desierto, sacudido y golpeado por los fuertes vientos que casi lo tumbaban, castigando su agrietado rostro con el arena que se fijaba en sus mojadas mejillas de tanto llorar. Iba en busca del Maestro, el que le habían dicho que vivía allí. Él nunca había estado en el desierto pero debía encontrar una respuesta a su pregunta. Y sólo el Maestro se la podía dar. Los cuatro puntos cardinales mostraban lontananza el mismo paisaje, desierto, arena, dunas, todo movido por un viento que no se cansaba de agitarse. Todo se mezclaba a lo lejos con un cielo gris de nubes igualmente sacudidas y desintegradas. El desierto lo abarcaba todo como si fuera lo único que existía.
El cuarto día llegó con reminiscencias de un sol rojo y amenazante que aun se escondía entre las lejanas dunas, cuando el campesino divisó a lo lejos una carpa de lona blanca que parecía reflectar más luz que la del propio día. Supo enseguida que el Maestro se encontraba dentro. A medida que avanzaba hacia la extraña carpa su corazón latía fuerte y cada vez más de prisa. Un corazón que se había debilitado por tanto dolor. Cuando estuvo frente a la misma se detuvo por un momento y sólo escuchaba el incesante ruido del viento y el de la lona sacudiéndose. Acto seguido, escuchó una voz melodiosa desde el interior de la carpa, que detuvo por un momento todos los ruidos:
-Entra hombre... vamos, te estaba esperando-
El campesino traspasó la puerta de lona que colgaba y ya dentro todo se calmó. No hubo más viento ni ruido alguno. Parecía haberse trasladado a otro lugar. El afuera y el adentro no coincidían. El lugar era mágico. Sus lágrimas se secaron y el dolor de su corazón desapareció.
Temeroso y con cierta inseguridad penetró dentro y se quedó parado mirando al Maestro, mientras éste a su vez le sonreía y con un ademán hecho con su brazo izquierdo lo invitaba a sentarse sobre un acolchado almohadón colocado en el suelo frente a él. Hasta el momento el Maestro no había hablado. Era un hombre difícil de describir, incluso para el campesino. Supo en ese momento, que el Maestro era como lo veían los ojos del que lo miraba. Y eso lo reconfortó. Quedaron mucho tiempo mirándose uno al otro sin emitir palabra alguna. El silencio era extremadamente placentero. Pero de pronto, como todo, se rompió:
-Ya se que todo el dolor por el que haz hecho tan largo viaje, para verme, ha desaparecido... pero está bien...-
y le volvió a sonreír amablemente:
-así debe ser para que puedas entender la respuesta a tu pregunta, pues tú mismo sabrás responderla-
Cerrando los ojos y juntando sus manos, le dijo al campesino:
-haz tu pregunta, hijo mío-
Y quedó tieso como una estatua hasta que el campesino se decidió a hablar:
-Maestro-
ya sin emoción en su corazón, bajó su vista mientras el Maestro permanecía en la misma posición y con sus ojos aun cerrados y empezó a hablar envuelto en una fuerte sensación de estar allí solo:
-Maestro- dijo el campesino nuevamente,
-viví una vida de trabajo, sólo dedicado a mi esposa y mis tres hijos. Como todos en esta vida hemos pasado momentos buenos y momentos malos, entre los que debimos soportar la terrible enfermedad de mi esposa, de la cual por suerte se repuso; las inundaciones y luego la plaga que nos arruinaron por completo las cosechas, dejándonos en la ruina. Luego perdimos todo el rebaño de ovejas en manos de una voraz manada de lobos. Todo ocurrió en diferentes épocas de nuestras vidas. Y siempre supe entender al destino porque de mi padre aprendí de joven, que existe un paraíso escondido detrás de cada una de nuestras desgracias. Y así siempre sucedió. Todos nuestros problemas se fueron solucionando y siempre con paciencia supimos esperar hasta que el destino nos mostrara que todo lo que había ocurrido era lo mejor para nosotros... Esto, mi padre lo aprendió de Usted, Maestro...-
A esta altura del monólogo el campesino supo que ya no sería interrumpido por el Maestro, el que mostraba un rostro por demás complaciente que parecía saber como continuaría el monólogo de aquel hombre y cual sería el desenlace.
-Yo siempre supe esperar con paciencia y con el paso del tiempo y la observación, siempre llegaban las respuestas mostrándome que lo que había sucedido había sido siempre lo mejor por más doloroso que nos hubiese resultado-
De pronto el hombre sintió la boca y la garganta secas y colocando una de sus manos sobre el cuello, le habló al Maestro:
-Por favor Maestro, ¿podría darme un vaso de agua?-
El Maestro, tieso aun y en la misma posición adoptada desde el principio, murmuró en voz muy baja:
-Mueve tus mandíbulas como si estuvieras mascando algo. Sentirás tu propia saliva mojando tu boca y tu garganta. Haz este ejercicio hasta que sientas que ya es suficiente y luego continúa hablando-
El campesino pudo ver los labios del Maestro moverse apenas un poco sólo para emitir aquellas palabras. Fue todo lo que se movió de él y volvió a su solemne quietud. El hombre hizo lo que el Maestro le dijo. Su boca y su garganta se mojaron y pudo continuar hablando:
-El último otoño se adelantó. Nos azotaron fuertes vientos, lluvias y tormentas. Pedro, el mayor de nuestros hijos empezó a sentirse mal una mañana. Aun así, quiso ir a los campos para salvar parte de las cosechas y resguardar los animales de las fuertes tormentas. Durante la noche su salud empeoró. Tuvo mucha fiebre. A la mañana siguiente deliraba. Preparé la carreta y el caballo para llevarlo al pueblo en busca del médico. Mi esposa quiso acompañarme y los pequeños críos no podían quedar solos en el rancho. Así fue como todos viajamos al pueblo. Los esfuerzos hechos por el médico fueron en vano. Cuando llegamos con Pedro hasta lo del médico, el niño agonizaba. Tenía neumonía. Murió esa misma noche. Mi esposa y yo quedamos destrozados. No podíamos siquiera juntar las fuerzas necesarias para enterrarlo. La hermana de mi mujer y su esposo llegaron al lugar y nos llevaron con ellos, a su casa en un pueblo cercano. Se ocuparon del cuerpo de Pedro y de atender a los críos. Nos quedamos unos meses con ellos y les estuvimos muy agradecidos. Pero desde entonces no hacemos más que buscar y buscar...-
El recuerdo de aquellas vivencias derritió témpanos de lágrimas acumuladas en el corazón del campesino. Agotado, por tener que revivir esos hechos, continuó hablando. Hizo un último esfuerzo sabiendo que aquel monólogo llegaba a su fin:
-Maestro, ¿qué paraíso puede haber escondido detrás de semejante desgracia?-
Entonces, por primera vez, el Maestro abrió sus ojos y se movió. Se levantó del suelo con lentitud y fue en busca de un tazón de porcelana oscura conteniendo un brebaje que humeaba:
-Bébete este té, hijo mío. Luego intenta dormir un rato-
Para lo cual le acercó otro almohadón más grande:
-Cuando despiertes habrás encontrado respuesta a tu pregunta y podrás volver con tu familia-
El Maestro enfiló hacia la salida de la carpa. A espaldas del campesino colgaba la puerta de gruesa lona. El hombre giró su torso para observar. No creía que el Maestro, así sin más, abandonaría su propia carpa. Pero así fue.Lentamente y sin pronunciar palabra, el Maestro abandonó el lugar.
El campesino tuvo un impulso por seguirlo, pero recordó el mandato del Maestro y se recostó sobre el otro almohadón. Quedó dormido casi en forma inmediata.
El campesino soñó su propia historia y la de su familia. Sonó con los momentos previos a la enfermedad de su hijo Pedro. Soñó con otra versión de la historia y pudo enterarse de qué hubiese acontecido si su hijo no hubiese enfermado.
Al día siguiente al de la neumonía de Pedro, exactamente cuando el niño agonizaba y moría, haciendo vanos los intentos del médico por salvar su vida, una tribu indígena con sed de sangre llegaba a la zona donde su rancho se encontraba ubicado. Encontrarían todo vacío y continuarían su camino hasta llegar a un rancho vecino. Cuando la tribu abandonó el lugar, los siete integrantes de una misma familia que allí habitaban yacían colgados de los árboles que rodeaban la casa.
El campesino despertó sobresaltado al ver tan claramente los siete cadáveres colgando. Buscó los almohadones. Miró a su alrededor buscando la carpa que lo había cobijado del incesante viento, pero no encontró nada.
Se encontraba tendido en la cama de madera de roble, en la habitación de adobe de su propia casa. Mientras su mujer preparaba el desayuno aquella mañana, él pudo ver asomarse al mayor de los críos. Ya tenía la edad de Pedro cuando tristemente los había abandonado."

Fragmento extraído del libro: El Paraíso Escondido detrás de Nuestras Desgracias
con DESCARGA GRATUITA en: http://lulu.com.es/
R.S.

febrero 11, 2008

El "standapist" más joven del mundo

¿Alguna vez pensaste en poder reírte a carcajadas sin que alguien se hubiera echado alguna buena broma? Así nomás, como lo digo, matarte de risa por nada. Bueno, hay alguien que sí. Y te aseguro que si lo observas bien, te contagia. A mí me contagió tanto su buen humor sin motivo, que logró hacerme olvidar durante el minuto y cuarenta segundos que dura el video, del mundo en el que vivimos.
Claro que este jocoso ser trae consigo un secreto: no ha tenido tiempo de contagiarse de nosotros.

R.S.

febrero 10, 2008

¡¡¡Aquí nadie se salva!!!

Al observar el siguiente video, no pude menos que asombrarme por dos razones. La primera, consistió en verificar una vez más la inteligencia y capacidad de nuestra especie, la humana, ya demostradas reiteradamente, y en muchas situaciones más importantes que la elaboración de una película, pero por las que la gente no deja de sorprender a la gente. La segunda, me interesa y me compete más. Consiste en tomar este video de ejemplo y pensar en cuántas veces en la vida creemos ver claramente una situación. Y no nos imaginamos cuán distinta es de lo que estamos viendo.
Apenas una secuencia de la conocida película "Salvar al Soldado Ryan". Escenas de combate donde se debieron utilizar más de 1.000 extras y gran cantidad de material y avanzada tecnología..
Este increíble video nos muestra cómo tan sólo tres personas, con una cuerda, dos armas de fuego, alguna ropa militar y una cámara de video, logran hacernos creer a todos, que estamos viendo lo que en realidad no vemos.

febrero 09, 2008

NO NOS LAVEMOS LAS MANOS (como lo hizo Poncio Pilato).

En uno de mis últimos libros publicado, hablo de ese apetito voraz que alguna gente tiene por endilgar culpas, no comprendiendo que, incluso en el caso, potencialmente egoísta, de pretender velar solamente por sus propios intereses, debería intentar hacerse cargo, tomar responsabilidades. Si bien esto parece ser una actitud más temerosa y audaz que el deshacerse de todo vínculo que lo responsabilice, a la hora de buscar resultados permanentes y calidad de vida interior, todo individuo puede y debe encontrar las manos de Dios en las suyas propias. Aun sin intención, se encontraría ayudando al prójimo.
Nuestro más profundo y primario sentimiento es egoísta. Y no está mal que así sea. Así es. Lo que no todos logramos advertir es que al brindar nuestro amor y ayuda a los demás podremos lograr un estado de éxtasis emocional y permanente que nos llevará a cumplir con nuestra más íntima necesidad: ocuparnos de nosotros mismos. A través del egoísmo logramos el efecto inverso, porque "nosotros" somos "el otro" y "el otro" es "nosotros". La práctica de tal egoísmo nos llevará a descubrir que "Todos" somos "Uno". Y que no existe la diversidad de intereses.

Rudy Spillman



¿DÓNDE ESTÁN LAS MANOS DE DIOS?

Cuando observo el campo sin arar, cuando los aperos de labranza están olvidados,
cuando la tierra está quebrada me pregunto..¿dónde estarán las manos de Dios?
Cuando observo la injusticia, la corrupción, el que explota al débil;
cuando veo al prepotente pedante enriquecerse del ignorante y del pobre,
del obrero y del campesino carente de recursos para defender sus derechos,
me pregunto... ¿dónde estarán las manos de Dios?
Cuando contemplo a esta anciana olvidada; cuando su mirada es nostalgiay balbucea todavía algunas palabras de amor por el hijo que la abandonó,
me pregunto...¿dónde estarán las manos de Dios?
Cuando veo al moribundo en su agonía llena de dolor;
cuando observo a su pareja y a sus hijos deseando no verle sufrir;
cuando el sufrimiento es intolerable y su lecho se convierte en un grito de súplica de paz, me pregunto...
¿dónde estarán las manos de Dios?
Cuando miro a ese joven antes fuerte y decidido,
ahora embrutecido por la droga y el alcohol,
cuando veo titubeante lo que antes era una inteligencia brillante y ahora harapos sin rumbo ni destino, me pregunto...
¿dónde estarán las manos de Dios?
Cuando a esa chiquilla que debería soñar en fantasías,
la veo arrastrar su existencia y en su rostro se refleja ya el hastío de vivir,
y buscando sobrevivir se pinta la boca y se ciñe el vestido y sale a vender su cuerpo, me pregunto...
¿dónde estarán las manos de Dios?
Cuando aquel pequeño a las tres de la madrugada me ofrece su periódico,
su miserable cajita de dulces sin vender,
cuando lo veo dormir en la puerta de un zaguán titiritando de frío,
con unos cuantos periódicos que cubren su frágil cuerpecito,
cuando su mirada me reclama una caricia,
cuando lo veo sin esperanzas vagar con la única compañía de un perro callejero,
me pregunto...
¿dónde estarán las manos de Dios?
Y me enfrento a Él y le pregunto:
¿dónde están tus manos Señor? para luchar por la justicia, para dar una caricia,
un consuelo al abandonado, rescatar a la juventud de las drogas,
dar amor y ternura a los olvidados.
Después de un largo silencio escuché su voz que me reclamó:
"No te das cuenta que tú eres mis manos,
atrévete a usarlas para lo que fueron hechas,
para dar amor y alcanzar estrellas".
Y comprendí que las manos de Dios somos "TU y YO",
los que tenemos voluntad, el conocimiento y el coraje para luchar por un mundo más humano y justo, aquellos cuyos ideales sean tan altos queno puedan dejar de acudir a la llamada del destino, aquellos que desafiando el dolor, la crítica y la blasfemia se reten a sí mismos para ser las manos de Dios.
Señor, ahora me doy cuenta que mis manos están sin llenar, que no han dado lo que deberían dar, te pido perdón por el amor que me diste y que no he sabido compartir, las debo de usar para amar y conquistar la grandeza de la Creación.
El mundo necesita esas manos, llenas de ideales y estrellas, cuya obra magna sea contribuir día a día, a forjar una nueva civilización, que busquen valores superiores, que compartan generosamente lo que Dios nos ha dado y puedan al final llegar vacías, porque entregaron todo el amor, para lo que fueron creadas y Dios seguramente dirá:
¡ESAS SON MIS MANOS!
Maestra Kwan Yin
(Comunicación Cósmica)

febrero 08, 2008

EL ÚNICO GRAN SUEÑO

A veces, cuando las diluidas yemas de los dedos de la ficción tocan apenas la aspereza de las de la realidad, terminan confundiendo y entremezclando sus cuerpos en una fatídica danza que les impide volverse a separar o dejar de danzar. Es cuando llega ese momento, que ya nadie puede saber cuál es cuál.

EL ÚNICO GRAN SUEÑO

“Absolutamente nada existe. Ni siquiera el vacío. No existimos nosotros ni nada de lo que nos rodea. No existen los átomos ni las moléculas. No las galaxias ni los sistemas solares. No lo abstracto ni tampoco lo concreto. No existen las plantas ni los animales. No los mares ni los colores. No las virtudes ni los errores. No existe el tiempo ni las costumbres. Ni la historia, de nada ni de nadie. No existimos nosotros, los humanos. Ni nos cubren los cielos que tampoco existen. Ni Tierra alguna nos
alberga. Ni ningún Dios nos protege….”

“Es imposible intentar explicar la Teoría de la Inexistencia Absoluta. Puesto que no existe la forma de probar que absolutamente nada existe. No se trata de un acto de fe como tampoco de convicción o creencia. Es tan sólo una teoría. Es anónima y está allí. Para que la tomemos o la dejemos. Pero sea lo que fuera que decidamos hacer sería conveniente que podamos continuar sintiendo esta ilusión de estar vivos. Los Misterios de lo Desconocido para el Hombre no existen. El hombre es el único ser que cree desconocer cosas, porque cree conocer otras. Cuando en realidad se equivoca en ambas apreciaciones. Se trata de temas como el de la existencia, el tiempo, el espacio, la eternidad, la vida, la muerte, el infinito. Somos tan sólo los protagonistas de un inmenso y único sueño. Un sueño eterno. Un sueño sin tiempo.”
Cuando soñamos, vivimos nuestros sueños como una exagerada y a veces grotesca realidad. Pero al despertar descubrimos el engaño al que hemos sido sometidos por nuestra propia naturaleza. A veces alegre y otras, tristemente. Pero casi siempre encontramos que los mismos hacen referencia a nuestras propias vivencias de la vida real. La que nosotros creemos que existe. Nuestros sueños son el lugar donde nosotros armamos la telaraña de nuestras vidas de acuerdo a nuestras propias necesidades. Y sin ningún tipo de conciencia sobre ello.”
Un eterno sueño no soñado por nosotros es lo único que existe. Es un sueño único. Y es lo único que hay ¿Qué es lo que diferencia a nuestros sueños (los sueños humanos), de este único y gran sueño que nos estaría haciendo creer que vivimos una vida que en realidad no existe? Este gran sueño es todo lo que hay, hubo siempre y siempre habrá. Existe por sí solo sin que nadie lo sueñe. Por eso es que no tiene comienzo y tampoco final. Porque nadie ha debido dormirse para que comenzara y nadie nunca de él despertará. Todas las complicaciones de la vida se dan sólo dentro del mismo. El cual, como ya hemos dicho, no existe. No es nada, puesto que no hay siquiera quien lo esté soñando. La Nada es demasiado simple para aceptarla tal cual es. Para aceptar que la Nada es Todo lo que hay.”
Durante un infinito número de años (palabra inventada por los humanos como medida del tiempo), este sueño soñó cosas como rocas, planetas, estrellas, espacios, nubes, soles, vientos, aguas, tierras en sus diferentes formas: cráteres, montañas, volcanes, islas, continentes. Y soñó con cantidad de diferentes situaciones entre las mismas. Hasta que se produjo una primer mutación importante en aquel sueño. La aparición del color verde. Y así fue como el sueño se vio entretenido durante unos cuantos millones de años más, soñando con prados y valles y algas marinas. Y disfrutó soñando a los árboles crecer y dando sus frutos. Y soñó con jugosas verduras y frutas. Y con coloridas flores. Y continuó soñando durante mucho tiempo, sin tiempo, con todo lo que el hombre dio en llamar como los primeros vestigios de seres animados, la vida vegetativa. Luego hubo una nueva mutación en el sueño. Éste comenzó a soñar con peces y pájaros. Y luego una tercera: soñó con animales terrestres. Hasta que se produjo en el mismo la última de sus mutaciones: la aparición del hombre. Pero esta última mutación traería un cambio muy importante que el sueño introdujo con la creación de su nuevo personaje: se imaginó (soñó) un ser con conciencia, con alma, sentimientos, inteligencia. ¿Y qué era todo esto? Nada. Nuevas características inventadas y aparecidas en el nuevo personaje del sueño. Así fue como el sueño creó un ser con espíritu. Capaz de razonar. Y desarrollarse. Hasta el punto de poder superar al propio sueño que lo creó. Y así poder taparlo, esconderlo, convertirlo en inexistente. Para poder él, el hombre, existir. Y así perdurar y convertirse en el dueño de la Creación. Ayudado por un Dios, nacido de su propia necesidad, para poder sepultar definitivamente su verdadero y único origen: este único gran sueño. Pero en los últimos tiempos ha ocurrido una quinta mutación. La que amenaza al hombre con abrir aquella sepultura y descubrirlo. Entonces el hombre sucumbirá. Salvo que decida enfrentar su verdadero destino. El destino de no ser nada. El destino de formar parte de La Nada Total. La que siempre ha estado y siempre estará. La que no necesita creador, pues no hay lo que crear. La que simplemente está allí. Sencilla, monótona, estable. Sin la posibilidad del más mínimo cambio en ella. Pero la única real…Esta Nada Total flota en una absoluta soledad. Ni el átomo o molécula más pequeños podrían reconocer su existencia. Puesto que no existen. Es ella sola flotando en un espacio inexistente, aceptando y reconociendo su única y solitaria realidad.

(Fragmento extraído del libro: EL ENTE DVORAK, publicado LIBRO VIRTUAL y con DESCARGA GRATUITA).

nnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnR.S.

febrero 06, 2008

Hagamos lugar en la casa…

Hoy inauguramos dos rincones en el blog: EL RINCÓN DE HEBREO y EL RINCÓN DE INGLÉS.
La expansión a estos 2 idiomas agregados comienza debido a la necesidad de hacer conocer el Corrector Anímico por Auto Mensaje (C.A.P.A.) a un sector más amplio de lectores. Es probable, y así es mi deseo, que se extienda a otras necesidades en el futuro.
El mencionado corrector, ha sido subido a YouTube en cada idioma pertinente, de la misma manera que en su oportunidad fue realizado en idioma español.
Asimismo, siento la obligación de explicar a mis lectores de habla hispana y fieles seguidores del blog, que no se trata en ningún modo de un cambio de idioma, sino un agregado de dos rincones, los que aparecerán en forma permanente en la esquina superior derecha del blog.
Por supuesto que el material ofrecido estará accesible a todo lector y constará de traducciones de material previamente publicado en idioma español. El lector de habla hispana tendrá acceso a estos rincones si siente curiosidad, pero no estará perdiendo nada si no lo hace, tal cual ocurre con el caso de C.A.P.A., cuyo texto fue extraído del libro: El Paraíso Escondido detrás de Nuestras Desgracias, el que aparece en este mismo blog y posee descarga gratuita en:

http://lulu.com.es/

El lector que se encuentre más cómodo en cualquiera de estos dos idiomas, o por simple curiosidad, podrá observar y escuchar los dos nuevos videos sobre C.A.P.A. (Corrector Anímico por Auto Mensaje), en el reproductor Rudy's YouTube instalado en este mismo blog (en la parte superior de la página).
Quedan todos invitados a visitar el remodelamiento de la casa, con sus dos nuevos y acogedores rincones.

Rudy Spillman

Psicomagia con Alejandro Jodorowsky – sexta y última entrega

El árbol genealógico: sistema de repetición de enfermedades, divorcios, violaciones, accidentes y problemas en general.
Interesantes párrafos de su libro: Psicomagia.
Según él mismo se autodenomina: "es la Gota Divina que se disuelve en el Océano Divino".
Aquí están los últimos diez minutos con Alejandro Jodorowsky.


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febrero 04, 2008

Psicomagia con Alejandro Jodorowsky – quinta entrega

El árbol genealógico. El papá, la mamá, hermanos, tíos, abuelos. El homosexualismo.
Psicomagia: terapia super-speed de Alejandro Jodorowsky. Por demás emotiva. No se la pierdan. Quinta y anteúltima entrega.
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febrero 02, 2008

CIUDADANO HERIDO (continuación)

He tomado la decisión de acortar el trámite, transcribiendo el resto de este cuento inédito, en una sola entrega.
Ansioso, Joshua, también desea saber de que manera continuará desarrollándose su conflictiva vida. El relato me empuja por aparecer…

Joshua, que no ha perdido el aguzado sentido de atención y percepción adquirido durante el servicio militar, pega alternados vistazos entre los avisos clasificados que tiene frente a sus ojos sobre la mesa y la puerta de entrada al bar, por donde verá aparecer a su novia. Con su birome recuadra los avisos que le resultan de interés mientras, de tanto en tanto, y cada vez con más insistencia, deposita su impaciente vista en la enorme doble puerta de vidrio, enmarcada en aluminio pintado y acompañada a los costados por sendos ventanales de mayor tamaño aun, buscando siempre la aparición tardía pero segura de la figura de Shalevet, por entre las cabezas de la gente que todavía busca dónde ubicarse.
El hombre avanza a paso lento pero seguro hacia la entrada al pub, donde Joshua espera a la novia. Lleva puesto un sobretodo que lo muestra más corpulento y obeso de lo que en realidad es. Y con la naturalidad innata de un actor, en sus movimientos, se dispone a ingresar al lugar, sin que aparezca un mínimo indicio de sus intenciones.
Joshua acaba de marcar en la página del diario doblado en cuatro, un apartamento ubicado a tan sólo doscientos metros de lo de sus padres. Aparentemente, las comodidades y condiciones del alquiler son muy atractivas, por lo que resulta muy probable que sea ese el hogar de la incipiente pareja. Y nuevamente levanta la vista hacia la puerta de entrada. Entonces lo ve entrar. Cubierto todo en esa oscura y desprolija prenda, ambas manos en los bolsillos, sus pelos y barbas mostrando parte del sudor de su frente a pesar de la temperatura invernal. Shalevet aparece justo detrás del extraño hombre, apurada y preocupada por su exagerada tardanza.
Joshua advierte de inmediato la situación. Se encuentra sentado en la última mesita ubicada en el fondo del salón. Se pone de pie. El periódico y la birome caen al suelo junto con la mesita. Extendiendo su brazo hacia ella, grita: ¡¡¡Shalevet… noooooooooooooo!!!

Ella casi empuja inadvertidamente al extraño hombre de parsimoniosos movimientos, en la intención por llegar a su novio, acortando en apenas unos segundos la demora. Y lo ve diciendo que no con su boca, con sus brazos. Con todo su cuerpo, Joshua le dice que no.
Unos segundos después, la imagen es desoladora. Se hace innecesaria toda descripción. Los gritos… los llantos… el sonido de las ambulancias se van desvaneciendo con el humo. En cuestión de horas todo volverá a su lugar, a estar como antes. Salvo por los daños materiales, que por un tiempo más prolongado, quedarán de testigos mudos de lo que allí aconteció.

En los últimos tiempos, Joshua había adquirido una adicción. Se dirigía al pequeño aparato televisor ubicado en el desordenado salón de su apartamento. Lo encendía, casi compulsivamente, apretando el botón del control remoto como si su intención fuese perforarlo y echaba su pesado cuerpo sobre el sofá de ya vencidos resortes. Una seguidilla de noticieros periodísticos inundaban su arto machacada conciencia, trayéndole noticias que él sabía que no lo eran tanto. En ese horario, las 7 de la tarde, los programas periodísticos exhibiendo las noticias nacionales e internacionales del día, se sucedían de manera casi histérica. Pero este caudal informativo (o desinformativo) que dolía en sus sienes no era suficiente para Joshua. Él continuaba esta obsesión y no perdía oportunidad para observar y escuchar atentamente las noticias ofrecidas en otros horarios y de canales pertenecientes a otros países. Hasta que un día advirtió que no hacía más que escuchar y ver veinte veces al día, la misma cosa. Entonces interrumpió su compulsiva actitud.

Pero transcurridos algunos días, Joshua experimenta algo más curioso aun. Mientras realiza los diarios ejercicios de fisioterapia en su habitación, empieza a escuchar la conocida música de uno de aquellos programas periodísticos que acostumbraba ver, proveniente del televisor del salón. Tentado por una adicción que parece no haber superado, corre de inmediato en busca de la pantalla. Queda atrapado por las imágenes. Sufre y se conmueve con las noticias. Y todo vuelve a empezar. Pero cuando ya casi finaliza la transmisión, advierte que el aparato video con un casete dentro, ha estado transmitiendo noticias atrasadas, grabadas con anterioridad. Pero lo que ocurre en ese preciso momento no es en vano. Así Joshua puede advertir que los acontecimientos que venían sucediendo en Medio Oriente eran siempre los mismos. Las tristes imágenes que se imprimían diariamente en las retinas de todo televidente eran siempre las mismas. Solo cambiaban los lugares donde explotaban las bombas (quizás también la cantidad y calidad de material explosivo utilizado) o variaban los nombres de las organizaciones que se adjudicaban los hechos. Pero allí estaban, siempre las mismas imágenes. Las mismas ambulancias. Idénticos hospitales. Repetidos sepelios. Siempre la misma desesperación, sentida por nombres y apellidos diferentes cada vez. Los mismos políticos diciendo las mismas cosas.
La sensación de Joshua es apocalíptica: que todo continuará igual hasta el final de nuestros días. Pero es sólo una sensación.
Hace un intento por salir mentalmente del lugar de la escena, olvidarse que él es un ciudadano israelí y judío, para poder abordar el tema sin fanatismos y con la mayor objetividad posible. Sabe que esto será muy difícil de lograr. Pero a su juicio, vale la pena el intento.
Lo primero que viene a su agotada mente es un extenso interrogante (tan largo, que le sugiere la intención de la propia pregunta, de ser olvidada aun antes de terminar de ser formulada) que se hace a sí mismo, pero que sabe que no estará en condiciones de poder contestar:
-¿Qué turbios, inmorales y escondidos intereses existen, y por parte de quienes (me refiero a toda la comunidad internacional), para mantener durante tanto tiempo en creciente y constante flagelo a dos pueblos (quiero creer, en su mayoría inocentes), cuando, por lo menos una parte del problema, quizás para muchos no la más importante, pero sí la más urgente de resolver, esto es la constante pérdida injustificada de vidas inocentes por ambas partes, podría ser entendida y resuelta en forma inmediata hasta por la mente de un niño, con la sola condición de contar con buenas intenciones?-
Se queda pensativo. Aturdido por su propia pregunta. Pensando que quizás, la respuesta a la misma no le llegará jamás.
Agotado de preocupaciones, Joshua recibe unas cortas vacaciones. Decide entonces emprender un largo viaje intentando pasar su descanso en otro planeta. Como eso es todavía imposible pero cuenta con suficiente dinero, decide alocadamente embarcarse en trenes, barcos, aviones. Todo tipo de transporte, con tal de alejarse, aunque no sabe de dónde. Como un loco se pasa varios días viajando pero sin saber adónde. Y solicita de los empleados de las cajas que le venden los pasajes, que no le revelen los lugares de destino. Esta actitud le crea no pocos problemas. Interrogatorios e investigaciones hasta que todo les queda claro. Las intenciones de Joshua no son subversivas.
Finalmente llega a una ciudad montado en una bicicleta. No tiene ni la menor idea de dónde la ha obtenido y esto lo intranquiliza un poco. De la ciudad no sabe siquiera su nombre. No ve carteles ni medios de transporte. La construcción de sus edificios parece muy moderna, salvo por sus calles. Son todas de tierra. Se encuentra en una ciudad sin asfalto. Y sin gente. A escasos metros, un sendero también de tierra lleva su vista a perderse en el horizonte. Casi al final del camino, un niño de pie parece observarlo. No está seguro debido a la distancia. Decide encaminarse hacia él abandonando la bicicleta allí mismo donde se encuentra. Cuando llega, advierte que el rostro del niño muestra una extraña expresión de “no necesitar nada”. Y le sonríe. Él le devuelve la sonrisa a la vez que le pregunta:
-¿Cómo te llamas?-
-No sé... ¿qué importa?-
le contesta el muchacho, encogiéndose de hombros y torciendo su cabecita hacia un costado.
-¿Qué haces aquí?-
especula Joshua, intentando sacar conversación hasta poder abordar el tema que le interesa.
-Estoy charlando contigo-
contesta el niño con inocencia.
-Ahhh…¿Tienes amigos?-
-A veces. No solo depende de mí -
-Claro, claro. Y suponte que te peleas con tu amigo durante muchos, muchos años. ¿Qué harías si deseas hacer las paces?-
-Primero debo saber por que motivo nos peleamos-
-Digamos que él te ha quitado algo que te pertenece...-
-Pues que me lo devuelva y se acabó el problema-
-Sí, claro. Pero las cosas se han complicado. El quiere devolverte lo que te pertenece, pero... han pasado muchos años y... tiene miedo que utilices eso que te pertenece en su contra, para lastimarlo. ¡Él ya no te tiene confianza!-
-Pues si no confía en mí, que él siga su camino y yo el mío. No necesitamos ser amigos. Que todo siga igual que hasta ahora-
Joshua queda pensativo. La simplicidad de los argumentos del niño sin nombre lo dejan aturdido. No sabe bien de que manera exponerle su dilema. Al final, encuentra la forma y se anima:
-Pero las cosas se han complicado más aún. Tú tienes ahora miles de amigos muy enojados porque tu ex amigo te ha quitado lo que te pertenece. Y él tiene miles de amigos que no quieren que él te devuelva lo que te ha quitado. Les parece muy peligroso. Y se están peleando. Tus amigos y sus amigos. Y todos los días se están lastimando. Y hasta hay heridos en ambos bandos. Nadie quiere ceder ¿Cómo resolverías tú este problema?-
El niño observa a Joshua con detenimiento, abre sus ojos bien grandes y le dice, muy seguro de sí mismo:
-Yo nunca peleo. No me gusta pelear y nunca tendría amigos que pelearan, aunque sea para defenderme a mí-
Joshua se queda mirándolo por unos segundos y luego le pregunta:
-¿Entonces dejarías que gane el que era tu amigo? ¿Así, sin más?-
El niño… o muchacho (porque a esta altura de la conversación no le queda bien claro a Joshua si era lo uno o lo otro), lo mira en forma extraña, como comprendiendo que no comprendiera, y agrega con pausada seguridad:
-Yo les diría a todos que dejen de pelear. Eso es lo más importante de todo. Después, nos podemos sentar a hablar. Nosotros nos peleamos al principio, por la bronca que sentimos en ese momento. Pero cuando nos tranquilizamos y empezamos a conversar, ahí es cuando se arreglan los asuntos. Siempre pasa así. Nunca hemos arreglado nada peleando. Al contrario, nos lastimamos. ¿Para qué? Si al final todo se arregla hablando. No hay otra manera. Tarde o temprano, esa es la única manera-
De pronto se detiene, frunce el cejo mutando su mirada en curiosidad y con la naturalidad propia del ser auténtico, le pregunta a Joshua:
-Ahora dime, ¿qué es lo que me sacó ese amigo que yo tenía y que era mío?-
Joshua sonríe y acaricia su cabeza mientras intenta explicarle que se trata de una suposición. Pero al poner la palma de su mano en contacto con el cabello del niño, percibe la misma cosquilla energética que solía llamar la atención de la gente cuando de pequeño él mostraba de qué extraña manera su cabello se adhería a la palma de su mano como atraído por una fuerza que lo parecía succionar, cuando en alguna fiesta familiar frente a un numeroso auditorio exhibía dicha prueba alentado por sus padres. Los cabellos del niño sin nombre quedan involuntariamente atrapados en su mano,,, y Joshua despierta sobresaltado.
Después de unas horas de sueño, producto de la anestesia, Joshua consigue abrir los ojos y con la lentitud propia de su estado, descubre que se encuentra en el Departamento de Cuidados Intensivos del Hospital de Tel Ashomer, en Tel Aviv. Luego de una minuciosa inspección visual en el lugar donde se encuentra y verse rodeado de tubos y caños que entran y salen de su cuerpo, recuerda lo ocurrido y que lo ha llevado al nosocomio donde se encuentra. Escucha el ruido de aparatos electrónicos. Ve ingresar a uno de los médicos. Al abrirse la puerta alcanza a escuchar el quejoso murmullo de la gente desesperada, proveniente de los corredores del hospital. El cirujano cierra la puerta de la habitación y se acerca a él. Joshua se alegra al ser informado que sólo debieron amputarle su pierna izquierda. Pero lo embarga una tristeza eterna cuando se entera que el atentado suicida también le ha amputado su Shalevet. Su vida, habrá cambiado para siempre. En ese mismo momento recuerda a su amigo, el niño sin nombre, y no puede hacer otra cosa que ponerse a llorar.

"La única guerra que debiera existir es la que libramos con nosotros mismos.
Si venciéramos, evitaríamos todas las demás."

R.S.

febrero 01, 2008

No llores por mí, Argentina

Un incisivo corte realiza Aguinis, en la personalidad argentina. Un artículo que impacta por su connotación psicológica. Demuestra hasta que punto el ego colectivo de una sociedad perdida en sus propias deficiencias, falta de principios morales y ética, apatía frente a todo lo que no sea "sí mismo", esa constante máquina mental trabajando las 24 horas del día en encontrar nuevas patentes para "cagar al vecino", sumió a esta patética sociedad, en la que me incluyo, en un sopor, del cual la posibilidad de emerger, si alguna vez sucede, le tomará al menos varias generaciones.
No son ya los últimos acontecimientos de la actualidad política. Ayer también lo fueron. Mañana lo seguirán siendo. Los dirigentes de turno cambian. Los hechos se repiten. No soy yo el que ha reflexionado por vez primera que "los pueblos siempre tienen lo que se merecen". Por eso es que los dirigentes suelen afirmar que "el pueblo nunca se equivoca", cuando bien saben que ocurre lo contrario. Al menos en la Argentina, y ya hace demasiados años.
No sólo los uruguayos nos han dado una lección. Muchas naciones y sus pueblos nos vienen dando lecciones. Pero nosotros no estamos dispuestos a bajar la cabeza y reconocer nuestra desastrosa realidad. Preferimos cada uno de nosotros, continuar sintiéndonos "Avivato" y no darnos cuenta que en realidad somos "los giles".
Con pena, dolor y mucha tristeza, reproduzco a continuación el extraordinario trabajo cedido cortésmente al informativo de Revista Noticias y publicado por este medio periodístico, el 23 de enero ppdo.

Rudy Spillman

AVIVATO, GILÓN Y EL CASO ANTONINI
Por Marcos Aguinis


Hemos dejado de ser un país que había elegido la irrelevancia —por ser
imprevisible— para convertirnos en un país que provoca risas, por la
cantidad de giles que lo habitan. ¡Qué dolor!
Nuestro humor gráfico había creado un personaje tan ruin como el Viejo
Vizcacha (pero bien vestido) que pergueñó Lino Palacio con el nombre
de Avivato. Representaba a la famosa "viveza criolla" o argentina, o
como quiera llamársela. Supongo que pronto nacerá su contraparte, el
Gilón, que en cordobés básico significa "gran gil". Ambos sobran en
todas partes. Además, se complementan.
El conflicto generado por el febril Antonini Wilson-gate lo ilustra de
maravillas. Pero no sólo ese conflicto. Trataré de explicarme.
Avivato no podía triunfar si no contaba con un gran Gilón que cayese
en sus trampas. La viveza, o picardía, o piolura, o cinismo gracioso,
o mala leche divertida, hace tiempo que empezaron a formar parte de
nuestra compleja identidad, sin que intentemos erradicarla para
siempre, como un defecto. Ello se debe a que la consideramos una
virtud. Expone las habilidades y daños que podemos ejercer con
bastante impunidad. Juega con equívocos, hace reír, produce llanto,
convence, distrae, resuelve o humilla. Depende de las circunstancias y
las motivaciones, desde luego. Como he dicho otras veces, no se trata
de una cualidad (como suponen quienes la ejercen), sino de un defecto
que merece palos. Porque su humor y sus consecuencias son gravosos
para la sociedad. A largo plazo, nos hunde en la tragedia y el
hazmerreír, como está pasando con el Antonini Wilson-gate. No le
importa perjudicar al prójimo —sea un individuo o un colectivo— con
tal de ganar tiempo o un aplauso.
Avivato (y cualquier vivo de su calaña) se considera más inteligente e
importante de lo que en realidad es. O necesita considerarse más
inteligente e importante para ocultar su limitada consistencia. Va al
frente de modo temerario. Si las cosas le salen bien, redobla la
apuesta; si salen mal, le echa la culpa a otro. Jamás admite una
flaqueza, una equivocación, una derrota. Todo lo sabe y todo lo puede.
Para demostrarlo, miente, deforma, incurre en contradicciones. No
importa, ni siquiera las recuerda. Sólo quiere ganar, aunque sean
mendrugos. Pero si el premio son millones, mejor.
Su audiencia son los giles, ese mar de argentinos que lo escuchan y le
creen. O el gran Gilón (en mi querida lengua cordobesa) que aguarda
ser dibujado por un talento del humorismo gráfico nacional. Sabemos
que el vivo, aun antes de que naciera Avivato, había producido muchos
sinónimos: piola, canchero, rompedor, madrugador, púa, rana, pierna...
Consiguió infiltrarse en todos los recovecos de la vida social, pero
se mantuvo algo distante de la política, que es un terreno resbaloso.
Ahora acaba de meterse en ella con todo, hasta las amígdalas.
Su experiencia le ha demostrado que gana el más rápido, por lo tanto,
no se demora jamás. No se permite dejar la iniciativa en manos de un
tercero. Y tampoco perder la cara de ángel, o de puro, o de confiable.
Para eso necesita golpear con dureza a alguien que se llama punto.
Instalar en él la culpa, la torpeza, la maldad, la idiotez.
¿Qué o quién es el punto?
Alguien que no está preparado, avisado ni en condiciones de responder.
En el terreno de la política, hemos presenciado en estos días
inaugurales de un nuevo mandato presidencial que lleva el mismo
apellido, los puñetazos a dos puntos vulnerables: el presidente Tabaré
Vázquez y los Estados Unidos. Pero ya me ocuparé de esto enseguida,
porque antes debo señalar otro rasgo notable de Avivato y su cohorte
de discípulos. La presencia de una barra.
¿Qué o quién es la barra?
Es el auditorio que celebra los exabruptos, disparates o acusaciones
del vivo. Si no hubiese barra, el vivo cerraría la boca. El vivo
quiere ser escuchado, acompañado y aplaudido por la barra —compuesta
por innumerables giles y gilones—. De lo contrario, no sería la barra
que necesita para cumplir su objetivo. De esa forma, se siente seguro
en el escenario o frente a un atril con altavoz. La barra escucha y
celebra. Al vivo le gusta representar ante ella lo que no es, o
proyectar en el punto las fallas que sólo le corresponden a él. Si el
vivo padece una minusvalía, comete un error o cae en alguna trampa,
las coloca sin escrúpulos sobre los hombros del desconcertado punto.
Aunque el punto sea ajeno a esos vicios, la barra celebra igual. Y con
esto el vivo ha logrado su patético triunfo.
Tanto se valora en nuestra magullada sociedad argentina al vivo y a
sus procedimientos, que se considera una debilidad imperdonable
carecer de su virtuosismo defraudador. Por eso, desde hace décadas se
asegura en la Argentina que "el que no es vivo es un gil". Sacar
ventaja lo convierte en un ventajero, lo cual no merece una sanción,
sino una medalla, o al menos la impunidad. Ser ventajero no está mal
entre nuestros disvalores. Está mal perder, no embaucar, no
aprovecharse de una situación privilegiada, porque eso es propio de
giles. De ahí la cantidad de anécdotas sobre argentinos, que dentro y
fuera de nuestro país se dedican a "reventar" tarjetas ajenas, robar
toallas de los hoteles, "pinchar" teléfonos, "clavar" garantes,
transgredir sin pausa y festejarlo como una victoria en los asados o
la mesa de un bar.
¿Por qué el vivo —o su personaje Avivato— han conseguido tanto éxito
en la Argentina? Lo he dicho muchas veces. Porque aquí no se cree en
la majestad, rapidez ni eficacia de la Justicia. La ley resulta ser un
elemento que fastidia, un molesto obstáculo que se debe sacar a
patadas. ¿Qué es la ley, sino una piedra en el zapato, un límite que
nos quiere prohibir algo, como joder al prójimo y burlarnos de quien
se rompe para acumular esa cosa podrida llamada mérito?
¿La honestidad? ¡Puaj! Palabra de viejos, de tarados. "Nadie" con dos
dedos de frente la practica. ¿Por qué insistir en semejante
antigualla? ¿No se asegura que "todos" roban, que "todos" violan la
ley, que el que no afana es un gil, que roban pero hacen?
El vivo aparenta conocimientos, seguridad, picardía infinita,
insuperables reflejos para retrucar y aplastar. No lo acosan
sentimientos de culpa. En el lenguaje técnico, es un psicópata. Pero
¿a quién le importa? Ese diagnóstico no llega a las masas ignorantes y
manipuladas, que actúan de barra y están llenas de puntos (y gilones).
Al vivo le obsesiona demostrar que es el más vigoroso y hace morder el
polvo a quienes osan ponérsele delante. Jamás pide disculpas. No se
mostrará flojo ni aunque se hunda el piso bajo sus pies. Y si se
hunde, no cesará de gritar que "otros" son los culpables, incapaces de
reconocer su pureza y su poder.
Tampoco es un exitoso, sino un exitista. Por desgracia, este aspecto
se ha extendido a millones de compatriotas. Se caracteriza por carecer
de visión a largo plazo. El exitista anhela resultados inmediatos, se
ocupa del momento; no programa para el mediano ni largo plazo. Su vida
es una sucesión de coyunturas. El exitoso, en cambio, anhela proyectos
grandes, mira a los lejos. En otras palabras, entre el exitista y el
exitoso aúlla el abismo que hay entre una gran persona y un ser
diminuto que, cuando se le dé vuelta la suerte, será motivo de olvido
o desdén. La Argentina, por ser exitista y no exitosa, acaba de
hipotecar la débil esperanza que el mundo tenía en la recuperación de
su seriedad institucional. Con el idiota, deslenguado y emocional
manejo del Wilson-gate hemos vuelto a convertirnos en un circo. Como
sostenía Santos Discépolo, debemos salir de gira. Porque el torpe
manejo de este acto de corrupción y fraude ya ha sido inscripto en el
Libro Guinness de los hechos extraordinarios, no por su carácter de
corrupto y fraudulento, sino por la cantidad de giles que aceptan con
cara de imbéciles una versión que deja lejos al más disparatado cuento
chino.
Cuando la flamante presidenta pronunció su discurso inaugural ante la
Asamblea Legislativa, esgrimió varios gestos de soberbia, entre ellos
el de olvidarse de agradecer la concurrencia del vecindario
presidencial y varias delegaciones extranjeras. Lo más desafortunado,
sin embargo —y que ingresa para desprestigio de ella misma, por
desgracia para la institución presidencial y del país—, fueron las
parrafadas dirigidas a Tabaré Vázquez. Tuvo tres partes: una primera,
en la que pareció cordial, y una última en la que usó el desgastado
término de "hermanos uruguayos". Pero en el medio hizo franco uso de
la viveza criolla, que consistió en transformarlo en el punto al que
hacía quedar mal porque lo sorprendió con una salida inesperada,
aprovechándose de que el hombre no tenía posibilidades de réplica. La
barra, que era la Asamblea y el país, vieron cómo lo humillaba, y
algunos llegaron a sentir placer. Reprodujo fielmente las etapas que
hubiese recorrido un libreto de Avivato. Por cierto que corrió el
serio peligro de que Vázquez abandonase el recinto, lo cual hubiera
convertido el acto de asunción presidencial en un papelón histórico
que habrían recogido todas las agencias noticiosas del mundo. Pero
Tabaré Vázquez estaba fulminado por la sorpresa —como sucede a
cualquier punto— y no alcanzó a reaccionar. O tal vez no lo hizo
porque en él predominó su racionalidad de caballero.
Los uruguayos pueden perdonar, pero no olvidar. La actitud de la
flamante presidenta quedará como otro baldón de nuestra merecida mala
fama. Tanto es así, que en la reciente Cumbre del Mercosur un gran
cartel la saludó con este párrafo, que deberíamos incluir en todos los
niveles de nuestro deteriorado sistema educativo: "Bienvenida,
presidenta Fernández de Kitchner (sic). Disfrute tranquila del
Uruguay. Aquí somos educados. No agredimos a nuestros huéspedes,
especialmente si no tienen la posibilidad de respuesta". ¿Qué tal?
El otro ejemplo se refiere al caso de la valija con los 800.000
dólares venezolanos. En lugar de permitir que la Justicia continuase
sus investigaciones y aportara más pruebas que esclarezcan el
intríngulis, se optó por atacar primero —fuerte— de manera destemplada
y con pretensiones de convertir a todo un enorme país en un punto,
incluidos sus tres poderes republicanos, prensa e intelectuales
independientes, hasta llamarlos una "banda de mafiosos" o interesados
en "operaciones basura" que anhelan desestabilizar nuestras
instituciones, a la nueva presidenta, al sólido estado de derecho que
nos protege, etcétera. La barra está compuesta por los chupamedias,
los dependientes del favor oficial y los giles desinformados,
manipulados, sobornados o simplemente afectados de hipotrofia
cerebral.
Las relaciones con Uruguay han empezado a mejorar gracias a la
sensatez, racionalidad y prudencia de los orientales. Las relaciones
con los Estados Unidos, en cambio, ingresaron en una crisis que el más
despistado puede comprobar que no fue deseado por ellos, menos en
circunstancias tan complejas, en las que se esperaba conseguir que la
nueva presidenta —admiradora de Hillary Clinton— se distanciara del
imprevisible Chávez y se acercase a la prolija Itamaraty, que ya ha
convertido al Brasil en el interlocutor más poderoso del continente.
La viveza de atacar a los Estados Unidos como el punto responsable del
reparto permanente de dólares venezolanos —que tienen una larga e
irrefutable lista de beneficiarios, como Ortega, Correa, Evo Morales y
Ullanta Humala— responde a la técnica del ventajero, ansioso por
conseguir el aplauso de la barra. Ya consiguió una que ha producido un
profundo tajo en nuestra calidad institucional. Nada menos que el
Congreso, al que la Constitución ha distinguido como "poder
independiente" de la república.
El Congreso Nacional parece integrado por una mayoría de giles,
incapaces de estar enterados sobre cómo funcionan las instituciones de
otros países; en este caso, los Estados Unidos. Podemos criticar todo
lo que queramos a los Estados Unidos, a sus costumbres, a su
población, a su militarismo, a sus políticas federales o estatales,
pero es absurdo suponer que allí la Justicia depende del presidente,
como aquí y en los países subdesarrollados. Allí los presidentes no
manejan la Justicia, sino que pueden ser echados por la Justicia, como
le pasó a Nixon.
Ya la sabiduría popular ha bautizado a nuestro Congreso de la Nación
como escribanía del Poder Ejecutivo. Esto sí que causa retorcijones de
vientre y altera el pulso de nuestro corazón. ¿Por qué el Congreso con
mayoría absoluta del kirchnerismo se sometió a las órdenes de repudiar
en forma bruta, ignorante, a otro país, mientras su Justicia está en
plena actividad y la nuestra anda con muletas? ¿Por qué no se
interroga a los funcionarios argentinos que permitieron la impunidad
del famoso "valijero", que ahora se pide extraditar (quizá para
ahorcarlo como si fuese suicidio antes de que siga hablando)? No hubo
gestos para arrestarlo por su contrabando, se le registró un domicilio
falso que no fue motivo de sospechas inmediatas, se lo vio en la Casa
Rosada (¡cómo no van a desmentir semejante dato!), en la Cancillería
se recibió una preocupada llamada nocturna de la embajada venezolana
para saber si Wilson corría peligro o podía irse del país y,
finalmente, el rico empresario viajó tranquilamente al Uruguay, como
lo hizo en sus rápidas visitas anteriores en las cuales resulta
posible que haya traído otras valijas llenas.
En síntesis, estamos llenos de giles y gilones, Avivato tiene mucha
prensa, las barras funcionan de maravillas. Y en nuestro país resuena
cada vez más fuerte el grito de Manuel Belgrano: "¡Pobre patria mía!".

Psicomagia con Alejandro Jodorowsky – cuarta entrega

Observemos la aplicación y sus efectos, de los símbolos utilizados por Alejandro Jodorowsky en su terapia. Aprobándola o no, convengamos en que se trata de un método por demás original y rápido. Yo diría, veloz.
La cuarta entrega con ustedes.

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