Era una vez un Gran Samurai que vivía cerca de Tokio.
Aunque viejo, se dedicaba a enseñar el arte zen a los jóvenes
Aunque viejo, se dedicaba a enseñar el arte zen a los jóvenes
A pesar de su edad, corría la leyenda de que aún era capaz de derrotar a cualquier adversario.
Cierta tarde, un guerrero conocido por su total falta de escrúpulos apareció por allí. Quería derrotar al Samurai y aumentar su fama.
El viejo aceptó el desafío y el joven comenzó a insultarlo.
Pateó algunas piedras hacia él, escupió en su rostro, gritó insultos, ofendió a sus ancestros... etc...
Pateó algunas piedras hacia él, escupió en su rostro, gritó insultos, ofendió a sus ancestros... etc...
Durante horas hizo todo para provocarlo, pero el viejo permaneció impasible. Al final del día, sintiéndose ya exhausto y humillado, el guerrero se retiró.Y los alumnos, sorprendidos, preguntaron al maestro como pudo él soportar tanta indignación.
- Si alguien llega hasta ustedes con un presente, y ustedes no lo aceptan, ¿a quién pertenece el presente ?
- A quien intentó entregarlo, respondió uno de los discípulos.
- Lo mismo vale para la injuria, la rabia, la calumnia y los insultos. Cuando no son aceptados, continúan perteneciendo a quien los traía consigo.
* MORALEJA*
Tu paz interior depende exclusivamente de ti
Las personas no pueden quitarte la calma. Sólo que tú lo permitas.








































2 comments:
Hola Rudy.
Una gran lección. Como siempre en tus cosas enseñas el camino. Decías, me decías que nos encontramos menos, y es cierto. Pero siempre estamos, nos llevamos dentro. Esa amistad que , decías también, traspasa lo virtual, es profunda y nos hace estar siempre dentro.
Un fuerte abrazo querido amigo.
Y mil gracias por tu apoyo.
Diego
Hola Duieguito, lecciones aprendemos todos de todos. Es una constante retroalimentación para quien está abierto y lo desea.
En cuanto a nuestra amistad, creo que consiste en una simbiosis que supera el ámbito de las palabras y los encuentros. Simplemente está allí todo el tiempo.
Un fuerte abrazo, querido amigo y mis más sinceras felicitaciones por la publicación de tu nuevo libro: AZABACHE BLANCO.
Rudy
Publicar un comentario