Transcribo a continuación la solución al acertijo, tal y como la he recibido. Lo aquí expresado encara el tema de manera general y no va en desmedro de los tantos participantes que han acertado con la solución correcta, lo que significa que afortunadamente, en ambos sexos, hay mucha gente que no queda encasillada en dichos criterios.
Con respecto a las personas que junto conmigo no hemos dado con la solución correcta, deseo comentarles que yo personalmente y luego de pensar durante quince minutos me he dado por vencido mientras que ni bien se lo terminé de leer a mi mujer me espetó la respuesta correcta al momento.
No seremos nunca los mejores ni los peores en todo. Sólo podemos intentar saber quiénes somos y qué sabemos como una forma más de ir conociéndonos. Y estar satisfechos con ello luego de corregir (o intentarlo) lo que deseamos.
A través de los comentarios hechos en el artículo anterior (el acertijo propiamente dicho) podremos conocer los nombres de los participantes que acertaron y los que no, como así también, todos los argumentos expuestos.
Sólo me queda agradecer vuestra participación en el acertijo.
R.S.
Solución
Lo notable de este problema es lo sencillo de la respuesta. Peor aún: no bien la lea, si es que usted no pudo resolverlo, se va a dar la cabeza contra la pared pensando, ¿cómo puede ser posible que no se me hubiera ocurrido?
La solución es que la eminencia de la que se habla, sea la madre.
Este punto es clave en toda la discusión del problema. Como se advierte (si quiere vuelva y relea todo), nunca se hace mención al sexo de la eminencia. En ninguna parte. Pero nosotros tenemos tan internalizado que las eminencias tienen que ser hombres que no podemos pensarla mujer.
Y esto va mucho más allá de que puestos ante la disyuntiva explícita de decidir si una eminencia puede o no puede ser una mujer, creo que ninguno de nosotros dudaría en aceptar la posibilidad tanto en una mujer como en un hombre. Sin embargo, en este caso, falla. No siempre se obtiene esa respuesta. Más aún: hay muchas mujeres que no pueden resolver el problema y cuando conocen la solución se sienten atrapadas por la misma conducta machista que condenan.
En fin, creo que es un ejercicio muy interesante para testear nuestras propias complicaciones y laberintos internos.
Con respecto a las personas que junto conmigo no hemos dado con la solución correcta, deseo comentarles que yo personalmente y luego de pensar durante quince minutos me he dado por vencido mientras que ni bien se lo terminé de leer a mi mujer me espetó la respuesta correcta al momento.
No seremos nunca los mejores ni los peores en todo. Sólo podemos intentar saber quiénes somos y qué sabemos como una forma más de ir conociéndonos. Y estar satisfechos con ello luego de corregir (o intentarlo) lo que deseamos.
A través de los comentarios hechos en el artículo anterior (el acertijo propiamente dicho) podremos conocer los nombres de los participantes que acertaron y los que no, como así también, todos los argumentos expuestos.
Sólo me queda agradecer vuestra participación en el acertijo.
R.S.
Solución
Lo notable de este problema es lo sencillo de la respuesta. Peor aún: no bien la lea, si es que usted no pudo resolverlo, se va a dar la cabeza contra la pared pensando, ¿cómo puede ser posible que no se me hubiera ocurrido?
La solución es que la eminencia de la que se habla, sea la madre.
Este punto es clave en toda la discusión del problema. Como se advierte (si quiere vuelva y relea todo), nunca se hace mención al sexo de la eminencia. En ninguna parte. Pero nosotros tenemos tan internalizado que las eminencias tienen que ser hombres que no podemos pensarla mujer.
Y esto va mucho más allá de que puestos ante la disyuntiva explícita de decidir si una eminencia puede o no puede ser una mujer, creo que ninguno de nosotros dudaría en aceptar la posibilidad tanto en una mujer como en un hombre. Sin embargo, en este caso, falla. No siempre se obtiene esa respuesta. Más aún: hay muchas mujeres que no pueden resolver el problema y cuando conocen la solución se sienten atrapadas por la misma conducta machista que condenan.
En fin, creo que es un ejercicio muy interesante para testear nuestras propias complicaciones y laberintos internos.

























8 comments:
Bueno la de los gays es más de estos días, pero cierto no se había hecho alusión al sexo de la eminencia, aunque parecía indirectamente decir eso. Saludos
Hola Rudy, me alegra saber que he acertado, me di cuenta enseguida qure no hacian mencion del sexo del medico que vendria a ver a Roberto, y al decir que era su hijo y sabiendo que su padre habia fallecido, lo logico era pensar que el medico era la mama del nene, bien por mi, me gustan estos post, asi que nos hagan pensar, esta muy bueno, felicidades Rudy. un abrazo.
Bueno, pues dudé, pero acerté.
Un saludo amigo.
Bueno Rudy, no acerte pero era la respuesta mas lógica que se debia pensar, esto estuvo muy bueno para reflexionar, muchas gracias Rudy.
Si bien, acerté, no voy a negar que dude, pero me deje llevar por otra lógica que nada que ver... excelente acertijo.
Pienso como tú, Pharpe, aunque en una versión más moderna, la respuesta de los padres gay hubiese sido también correcta.
Mery, me alegro doblemente, que hayas acertado y que disfrutes de este tipo de entretenimientos.
Me parece que a veces lo que te hace dudar a ti, Juanjo, es la modestia y la humildad.
Sí, Marlangel, era la más lógica pero algunos no la vimos. Estaremos quizás distraídos mirando otras cosas.
vaap2099, dudando o no, los que acertaron, acertaron. La duda no les quita mérito.
Gracias a todos por tan cálida participación.
Gracias por los piropos Rudy...
Si te apetece, pásate por el blog que tienes un premio que recoger. Saludos.
Claro, me pasaré por tu sitio, Juanjo. Gracias.
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