Búsqueda personalizada

Press the button below to view this page in your own language

banderitas traducción
* Miembro de la Asociación Israelí de Escritores en Lengua Castellana (AIELC).

* Miembro de Escritores Club (Agrupación de Escritores Independientes de Habla Hispana).

* Asesor de la Academia Filosófica Hebrea "Sinaí".

Mención de honor en el OCTAVO CERTAMEN NACIONAL Y TERCERO INTERNACIONAL DE CUENTO Y POESÍA JUNINPAIS2009 (Argentina), obtenida con el cuento "Viaje fantástico al bosque encantado".


Mención de Honor "Voz Hispana" otorgada por Ediciones Independientes MAR EN PROA (México), en calidad de finalista del Concurso de Cuento Breve, con "Dimensiones amorosas" y coautor de la Antología correspondiente.

Distinción recibida de C.I.C.L.A., Centro Israelí para las Comunidades Iberoamericanas, en la Universidad Hebrea de Jerusalém.

Ganador del Concurso Internacional de Relato Latin Heritage Foundation, con el relato titulado: "Godo".

Dirección de correo electrónico personal del autor:

rudyspillman@gmail.com


Especial diseño del presente blog para teléfonos celulares

abril 19, 2010

Promesas incumplidas


(Un relato verídico)


De pequeño escuche una vez a mi padre aseverar con firmeza: "lo que se promete se cumple". A lo largo de los años se lo volví a escuchar decir repetidas veces. Habiendo llegado yo a una edad en que mis pensamientos me llamaban a reflexionar entendí que esta frase de mi padre era muy lógica. Siempre existirá la posibilidad de no prometer. Si uno promete y no va a cumplir ¿qué sentido tiene el haber prometido? Pero su actitud frente a este principio se había convertido en una especie de religión. Una vez que prometía algo lo veía realizar esfuerzos desmedidos para cumplir con su promesa. Recuerdo una oportunidad en que llegó al extremo de jugarse su propia vida antes que incumplir con una promesa que me había hecho. Yo no sabía si sentir lástima o admirarlo. Lo cierto es que viví una vida amando este principio que él me había enseñado. Esto ocasionó que yo siempre cumpliera todas mis promesas. Pero al menos, creo haber atinado en seleccionar muy bien qué era lo que prometía. Y siempre pensarlo dos veces antes de que se escuchara de mi boca la sagrada fórmula. Debo reconocer que hoy soy más permisivo conmigo mismo y aunque no voy por allí repartiendo promesas por doquier me he dado cuenta que somos humanos y no dioses. O dioses que se pueden equivocar. En definitiva, si he prometido algo con la absoluta sinceridad e intención de cumplir y por alguna circunstancia ajena o no a mí, no he podido hacerlo, no perderé el sueño ni entraré en una peligrosa crisis como le ocurrió a mi querido padre cuando a las cuarenta y ocho horas de haber dejado de fumar de manera drástica en virtud a una promesa que me había hecho, comprometía su salud y su propia vida antes que incumplir con ella. Ante el evidente cuadro de pedido de toxina por parte de un organismo largamente intoxicado (fumaba aproximadamente 60 cigarrillos por día durante los últimos veinte años) y luego de la consulta con un médico, fui yo mismo quien le pidió que volviera a fumar, aunque nunca con la misma intensidad de antes. Así fue como juntos ideamos un programa de desintoxicación paulatina que comenzó con ocho cigarrillos diarios. Luego de un par de meses fumaba sólo cinco, el primero al mediodía y después del almuerzo. Demás está decir que no debí hacer ningún tipo de control. El paciente cumplía con su nueva promesa al pie de la letra. Luego de un año ya no fumaba y no volvió a hacerlo nunca más. Se sentía orgulloso de haberlo logrado y poder disfrutar de la vida. Y yo, de tenerlo vivo. Esto ocurrió cuando mi padre promediaba los sesenta años. Vivió hasta los ochenta y tres.

A vos, papá, recordándote con amor (Q.E.P.D.)

8 comments:

psigetdo dijo...

Rudy se te nota que desprendes "amor de padre", enhorabuena, hiciste una gran labor con tu padre, es de admiración,la verdad que para la cantidad de tabaco que fumaba, llegar a los 83 años es todo un milagro, es el amor de un hijo hacia su padre lo que hace producir estos milagros, puedes estar orgulloso de ello Rudy, hasta otra.

dondelohabredejado dijo...

Mi padre tenía esa misma frase y la misma actitud (y yo la heredé, o copié)
Yo fui aprendiendo de a poco a no prometer lo que me iba a costar mucho cumplir, y sobre todas las cosas a que no me forzaran (por insistencia o manejos) a prometer lo que no quería o lo que me costaría muchísimo cumplir...
Me da muchísima admiración el modo en que quería cumplir como fuera la promesa que te había hecho. Y yo que soy fumadora, comprendo el esfuerzo de voluntad grandísimo que habrá hecho.
Me encanta leer el acuerdo que hicieron y el modo en que fue dejando gradualmente el cigarrillo. Qué ejemplo!!
Qué lindo que es leer a un hijo recordar al padre con amor. Qué lindo que nos compartas esto tan tuyo.
Un abrazo.

FAYNA dijo...

Hay personas que no necesitan firmar ningún tipo de contrato para dar la completa tranquilidad a su interlocutor de que van a cumplir su palabra, su palabra vale su propio peso en oro, es más, no tiene precio. !Qué satisfacción más grande sentirse hijo de alguien así!
Te felicito Rudy, por lo que hiciste por tu papá y por haber tenido un papá así.

SOLO DE INTERES dijo...

Querido Rudy, por aca se dice que la palabra es sagrada, y como dices es mejor no hacer una promesa que incumplirla, recuerdo hace un par de años cuando tras 29 años de fumar, decidi dejar de hacerlo, mas no se lo dije a nadie, pues no estba segura de lograrlo, algunas personas lo persivieron, fueron 5 meses sin cigarro, peroluego me dije solo uno, el solo uno se convirtio en dos, luego tuve una situación estrasante y volvi a fumar. Vaya que no lo habia prometido, aunque de alguna manea era un comprimiso conmigo misma. Un fuerte abrazo amigo

Crónicas Urbanas dijo...

Hola Spillman:
Comparto esa filosofía, que vá más con la palabra y el hecho de la palabra cumplida, que con lo escrito o firmado.
También resalto un paréntesis que haces, en el cual nos permitimos una duda, un fracaso, algún incumplimiento piadoso.
En tu relato, me alegro que ambos hayan cumplido, y que lo recuerdes amorosamente.
Saludos.
Daniel.

Vani dijo...

Hola Rudy, amigo, siento admiración por vos, como hijo, y por tu padre... Cuánto amor manifestado entre ambos... Cuanto sostén, acompañamiento amoroso... Desde donde esté, quizás en alguna estrella que brilla firmemente, se debe sentir orgullosísimo de que seas su hijo Rudy... Todo mi cariño y respeto...

MARINA AGUILAR dijo...

Ruddy: muy guapo su papa! .tengo una lucha con la dependencia de medicamdentos que mi medico ha hido disminuyendo las dosis, segun voy mejorando ,asi poco a poco como su papa con el cigarro,
gracias a DIOS que se tenian a ambos yo tengo a DIOS mi ayudador.
GRACIAS MIL.

Amarinda dijo...

Hola, Rudy:

Un placer leerte!!!!

Coincido con Marina, un bello señor tu padre.... Y entiendo su lucha... dejar el cigarrillo es creo, la única promesa que no he cumplido, todavía... Menos mal que me la hice a mi misma...

Y si, somos Dioses Falibles... y eso es justo lo que nos hace humanos...

Un abrazo. Me encantó tu blog.

Related Posts with Thumbnails