Los méritos y milagros de un Estado contra el que ahora apuntan todosEse maldito Israel
Marcos Aguinis
Para LA NACION
La sistemática descalificación del Estado de Israel se ha convertido en una moneda corriente tan grave como la descalificación de los judíos que hizo el Tercer Reich para cometer el Holocausto. Así como algunos fanáticos piden ahora un Medio Oriente Israelrein (?limpio de Israel?), los nazis querían un mundo Judenrein (?limpio de judíos?). La misma mecánica. En ambos casos se procura señalarlos como indeseables, criminales, y hasta como bacterias infecciosas. Dicen que es necesario exterminar ese "cáncer" (Israel, ahora; todos los judíos, antes) como medida de higiene, para que haya paz, para conseguir justicia, para bien de la humanidad. La mayor parte del mundo cree en esas diatribas o duda, o se mantiene indiferente, o es cómplice. Antes de 1939, Hitler promulgó suficiente cantidad de "leyes raciales" que invitaban al más remiso para hacer desaparecer judíos. No hubo una eficaz repulsa a semejante atrocidad. Y la atrocidad pudo llevarse a cabo sin dificultades. Ahora, cualquier ojo informado puede advertir la doble vara con la que se mide a Israel, exagerando siempre sus errores y, al mismo tiempo, dejando al margen sus virtudes. Martilla el concepto de que Israel es culpable, porque bogue o porque no bogue, convertido en victimario despreciable e irredimible, eterno. Por consiguiente, debe ser borrado del mapa, como proclama un jefe de Estado sin que las Naciones Unidas le exijan retractarse siquiera.
Se cumplieron 62 años de la independencia israelí.
Voy a ser políticamente incorrecto ?ya me acostumbré al rol? y señalaré los méritos de Israel. Sólo los méritos. Sus defectos ya inundan la prensa y los corrillos.
Es uno de los países más pequeños, con la milésima parte de la población mundial. Fue desértico en la mayor parte de su extensión. No tiene recursos naturales. Está rodeado por un vasto cerco de acoso permanente. Debe mantener activo un ejército popular integrado por sus ciudadanos para defenderse de día y de noche, todos los días y todas las noches. Padece conflictos interiores debidos a su gran pluralidad. No obstante, mantiene la admirable calidad de su sistema democrático y se ha convertido en una potencia científica, cultural y económica. Da envidia. Y, en gran parte, esta envidia genera odio.
Veamos algunos hechos.
Su población alcanza a los siete millones y medio de personas, de las cuales un 20 por ciento son árabes que llegan a intendentes, diputados, académicos y ministros. Un vicecanciller israelí fue árabe musulmán y visitó la Argentina en tal carácter.
Pese a la amenaza de sus vecinos y la tensión generada por los mártires místicos asesinos (acertada definición de Carlos Escudé), la esperanza de vida actual trepa a los 81 años, muy por arriba de la media mundial, que se queda en los 67 años. Supera a Inglaterra, Estados Unidos y Alemania. Más del 60 por ciento de los ciudadanos se sienten satisfechos o muy satisfechos por la calidad de vida, pese a las obvias dificultades que genera la tenaz amenaza de algunos países y organizaciones terroristas.
El desarrollo científico y tecnológico alcanzado coloca a Israel entre los países más progresistas del orbe. No mezquina en invertir en este rubro. Tiene la mayor proporción de ingenieros per cápita del mundo entero. Su creación de patentes es asombrosa. Basta hacer algunas comparaciones: de 1980 a 2000, se registraron 77 patentes egipcias y 171 saudíes en los Estados Unidos, frente a 7652 israelíes. En esa catarata de patentes sobresalen las que mejoran los equipos médicos. Sus hospitales brillan por la excelencia y en ellos son pacientes, médicos y jefes de equipo tanto los judíos como los árabes, sin discriminación alguna.
Israel ha sido reconocido como uno de los ocho únicos países con capacidad de enviar un satélite al espacio. Produce más papers científicos per cápita que cualquier otra nación del globo. Está a la cabeza de las compañías valuadas en el Nasdaq, con la excepción de Estados Unidos; más que toda Europa, India, China y Japón combinados. En proporción con su población, Israel desarrolló el número más grande de compañías de emprendimientos (start-up) tecnológicos del mundo.
Pocos prestan atención al hecho de que es un país más seguro que Suiza, por ejemplo. En sus calles, el promedio de asesinatos anuales es de 1,8 por cada 100.000 personas. En tierras helvéticas, la cifra llega a los 2,3: en Rusia supera los 16, y en Sudáfrica se acerca a los 40. La mayor parte de los heridos y muertos son consecuencia de los ataques con misiles que lanzan las organizaciones terroristas desde los territorios que Israel ha evacuado.
El viceprimer ministro, Dan Medidor, acaba de formular una síntesis. Dijo: "Debemos estar muy satisfechos en este 62º aniversario de la independencia. En el desierto, en una tierra sin recursos naturales, construimos un Estado con gran fortaleza, vitalidad y excepcionales logros en ciencia, cultura, medicina, agricultura, economía y altas tecnologías. Afrontamos amenazas graves en una zona que siempre fue hostil. Nuestro gobierno debe reflexionar con sentido común y actuar. Y no siempre a nivel militar".
El Estado ofrece, por ley, prestaciones de asistencia social, subsidios, servicios médicos, pensiones, educación, infraestructuras y demás beneficios sociales a los 250.000 palestinos que viven en la zona oriental de Jerusalén, los mismos de los que disfrutan los demás ciudadanos árabes del país.
Es la única nación en la historia de la humanidad que logró hacer revivir una lengua que no se hablaba. El hebreo bíblico, la lengua que se utilizó durante los dos primeros Estados judíos que existieron en ese territorio, se ha convertido en un instrumento que permite expresarse a poetas, novelistas, científicos, periodistas y políticos, con una riqueza que conjuga las maravillas del pasado con los desafíos del presente.
Desde su independencia, ha obtenido más premios Nobel per cápita que cualquier otro país del planeta.
Un fenómeno impresionante es la obsesión israelí por forestar su suelo. Desde antes de la independencia, funcionaba un fondo destinado a plantar árboles. Por esa razón, cuando en 1947 las Naciones Unidas propusieron la partición de Palestina ?por entonces dominada por los británicos? en un Estado árabe y otro judío, a este último le asignaron casi todas las zonas áridas. Israel planta árboles con una obsesión febril.
Conmueve observar las alfombras verdes que se dilatan en colinas y planicies que habían carcomido la erosión y el abandono. En muchas partes, ahora existen frondosos bosques y hasta ha comenzado a modificarse el clima. Desde hace décadas, es tradición que los homenajes se traduzcan en plantación de árboles, no en monumentos. Allí, para mantener la memoria, por cada muerto se planta un árbol o un bosque.
Israel creó el único sistema colectivista democrático de la historia, por el cual se puede entrar y salir sin restricción alguna. Me refiero al kibutz.
Se fundaron y prosperaron cientos de aldeas conforme a ese tipo de vida. La mayor parte de los padres fundadores del Estado nacieron, vivieron o se formaron en algún kibutz. Casi el 93% de los hogares en Israel utilizan la energía solar para calentar el agua. Es el porcentaje más alto del mundo, y se trabaja con entusiasmo en la creación de otras energías alternativas. La falta absoluta de petróleo y otros recursos naturales exige fortificar la imaginación. Golda Meir solía criticar a Moisés: "Habiendo tanto petróleo en la zona, ¿tuvo que encajarnos en el único rincón donde no existe una gota?".
Desde hace décadas, Israel atrae una enorme cantidad de inversiones extranjeras. Son las más grandes del mundo, si se las mide per cápita: 30 veces más que Europa.
Desde antes de la independencia, puso el acento en la cultura y el conocimiento. En Jerusalén fundó una prestigiosa universidad, con el compromiso personal y apasionado de Albert Einstein. En Rejovot erigió el primer centro de investigaciones científicas de Medio Oriente y en la ciudad de Haifa, el imponente Tecnión. Ahora funcionan seis universidades de reconocidos méritos y se han formado cuatro Silicon Valleys.
Así como hubo ceguera ante el absurdo que publicitaba el nazismo sobre el carácter de "raza inferior" o "raza infecta" que constituían los judíos, hay ceguera respecto de las virtudes impresionantes de Israel. Como referencia final de este artículo, que podría alargarse con más datos, mencionaré los formidables movimientos por la paz que desarrollaron sus habitantes y dirigentes, muy superiores a los que se formaron (¿se formaron?) en todo el resto de Medio Oriente. Quedaría para otra ocasión analizar por qué se quedaron sin fuerzas.
A ese "maldito Israel" pretenden borrar del mapa. Prometen que, sin su existencia, todo funcionaría mejor, así como los nazis prometieron que el mundo funcionaría mejor sin judíos. Es tan evidente el grotesco, que ni cabe perder el tiempo en una refutación.
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LA NACION
Opinión

























12 comments:
QUERIDO AMIGO RUDDY: NO TODOS COMPARTIMOS SENTIMIENTOS HOSTILES HACIA ISRAEL O SUS POBLADORES, HABEMOS GENTE QUE CONOCEMOS ALGO DE SU HISTORIA Y PARA MI ES ADMIRALE,MI FE ES EL CRISTIANISMO ,PARA MI JESUS DE NAZARETH ES MI DIOS SEGUN EL EVANGELIO NACIDO EN BELEM,JUDIO. HE ESTUDIADO LA BIBLIA Y COMO JEHOVA DE LOS EJERCITOS SIEMPRE ESTA CON SU PUEBLO.ISRAEL ES COMO UNA DE LAS NIÑAS DE LOS OJOS DE PAPA DIOS.ES COMO UNA JOYA PEQUEÑA PERO DE MUY ALTO VALOR.ME SALTA EL CORAZON DE IMAGINAR UN DESIERTO FORESTADO.MI CARINO PARA TI Y MI RESPETO A TU TIERRA PUES TODOS AMAMOS NUESTRO TERRUÑO.
Hola Rudy, me ha gustado el artículo porque al menos describe una realidad que puede quedar oculta detrás de las belicosas protestas pacifistas que leo estos días contra Israel.
Un cariñoso saludo par ti y tu familia.
Mi querido Rudy por supuesto que siento verdadera repulasa hacia todo esto. Israel tiene el mismo derecho de estar aquí como el resto de paises. Es un gran pueblo que ha sido vapuleado a lo largo de la historia, y se ha levantado una y otra vez y desarrolado tal vez sus mecanismos de defensa, la mayor: la unión de todos sus miembros en todo el mundo. Lamento profundamente lo que está sucediendo, porque siempre estamos buscando un chivo expiatorio que cargue con las culpas cuando no se sabe que hacer y espero que esta vez la sensatez y la verdad triunfen sobre toda esta sinrazón, y absurso.
Un abrazo y feliz semana
Fenomenal y extraordinario alegato en favor del menospreciado y querido bastión de la libertad y la democracia que en occidente damos por sentadas como si fuera algo natural, pero que ha costado y cuesta tanto sacrificio y sufrimiento.
Magnífico artículo compartido, Rudy.
Un abrazo.
"A ese "maldito Israel" pretenden borrar del mapa. Prometen que, sin su existencia, todo funcionaría mejor, así como los nazis prometieron que el mundo funcionaría mejor sin judíos. Es tan evidente el grotesco, que ni cabe perder el tiempo en una refutación".
Copia las últimas palabras del artículo que publica en "La Nación" Marcos Aguinis y que rescata para su blog desde Israel Rudy Spillman. Naturalmente, con esta llamada pretendo la lectura del artículo.
Que no nos guste el acoso que Israel infringe a Gaza o los hechos tan recientes que le condenan, no implica las historias buenas que subyacen y que también hemos de tener en cuenta.
Queremos un castigo ejemplar para hechos contrastados y terribles, como es la muerte por la muerte, pero no queremos la desaparición de un pueblo. Eso ha de quedar muy claro.
Y hago esta llamada para que el público de Bitácoras la lea, merecedora más que ninguna otra, por cuanto en ella se razona, de subir a portada.
Marina, Susan, Katy y Fernando, amigos, gracias por vuestras palabras y muestras de empatía.
Amigo Froilán, en tus palabras cohabitan la razón y el error. Es justo el punto que confunde a las mayorías y aprovechan las minorías para sacar tajada. "La muerte por la muerte". Son dos temas que parecen distintos pero que resultan ser el mismo. Este año he cumplido 21 años residiendo en Israel con mi familia. Y yo, querido amigo, te dejo sólo una sencilla pregunta:
Si irrumpe un hombre violento en tu casa y no te deja alternativa, o lo matas o él mata a tu familia (y supongo que no calcularás qué tipo de armas el agresor irá a utilizar, ¿tú qué harías? Esa es la historia de Israel. Es el tema que une siempre a todos los partidos políticos sin oposición (excepto la de los árabes que ocupan asientos en el Parlamento) y que preocupa por igual a todos los gobiernos. Y te imaginarás que poco importa quién lo entienda y quién no.
Un gran saludo, Froilán, y gracias por tu interés.
Excelente artículo, ojalá sirva para que los que no nos conocen puedan ver algo bueno.
Desde afuera es imposible que comprendan nuestra realidad. Los medios se encargan de sembrar ideas erróneas (los medios en todos lados informan manipulando eso ya lo sabemos) Y si bien no creo que Israel sea una joya o que el gobierno no cometa graves errores, creo que se vive juzgando sin saber de qué se habla.
Un abrazo, Rudy, que tengas muy buena semana.
Querido Rudy, ante todo quiero que sepas que me solidarizo enteramente con el pueblo judio y con el Estado de Israel.
Que Israel debe ser borrado del mapa es el mayor disparate que he escuchado en lustros, ese jefe de Estado tendría que haber sido cesado de ipso facto, o cuanto menos, amonestado públicamente con todo rigor por haber lanzado unas declaraciones de clara orientación xenófoba y totalmente ridículas.
Son admirables y dignos de todo elogio los logros conseguidos por el pueblo judio, máxime después de haber pasado injustamente durante tantos años por el peor de los calvarios, primero errantes, luego perseguidos y ahora rodeados en territorio por ambiente hostil.
Sin embargo, sinceramente veo muy complicada la resolución al conflicto con Palestina, una patata caliente que creo que seguirá ardiendo en las manos hasta que ambos pueblos puedan convivir y entenderse.
En mi opinión creo que la actuación del Gobierno Israelí no estuvo a la altura con respecto al asalto de los buques de ayuda humanitaria destinados al pueblo palestino, principalmente porque resultó totalmente desproporcionado y absolutamente evitable, creo que las duras críticas internacionales al respecto vienen dadas en esa línea.
Bajo ningún concepto se debe responsabilizar a los israelitas, sino a quienes tomaron la decisión en su Gobierno.
Rudy, me llena de satisfacción poder comunicarme contigo con sinceridad, perteneces a un pueblo único al que admiro y del que estoy segura estás muy orgulloso.
Recibe todo mi cariño y afecto una vez más.
Rudy, un gusto leer noticias que desconocia. Te dejo un beso amigo, cuidate mucho.
Queridos y entrañables amigos, la sola empatía mostrada por Uds. deja henchido de amor mi corazón. Y no importa si comparten o no mis dichos, puesto que vuestras palabras albergan la buena fe.
No suelo polemizar en relación con este tema (aunque a veces se me hace difícil la misión) por sentirme muy subjetivo puesto que vivo en Israel.
Lo que sí hago es encarar el tema desde un aspecto filosófico y no político. Creo que en general, mientras el mundo ataca a Israel y éste se defiende (mediáticamente), las únicas beneficiadas son las organizaciones terroristas fundamentalistas.
He escrito un artículo (ensayo) hace tiempo ya y por intermedio del cual manifiesto mi parecer filosófico. Se denomina: "Yo me pregunto..." y se encuentra publicado junto con el resto de mi obra en el siguiente enlace (por si a alguno de ustedes le interesa leerlo):
http://www.librovirtual.org/autor.php?autor=AUT0375&plv=1271749801
Marina Aguilar, Susan, Katy, Fernando, Froilán, Marina, Fayna y Poetiza, amigos, gracias.
Gracias por el enlace, Rudy. Un análisis objetivo de lo que ha supuesto para Israel su autodefensa, su supervivencia. Pero siempre chocará con los negacionistas de hoy en día, que es el fascismo de siempre y la izquierda dogmática y cerril europea.
Dejemos de opinar... aunque parezca utópico.
Un abrazo.
Gracias, Fernando, por haberte tomado la molestia de leer mis divagaciones.
Un abrazo.
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