El tiempo está repleto de tristezas opacas
que oscurecen mi alma.
El pasado golpea en mi nuca
y duele en mi corazón.
Sufro viéndome allá a lo lejos
siendo quien no soy.
¿Porqué tanto tiempo sin poder decirte mi amor?
¿Será que su portentosidad le ha impedido salir de mi interior?
El niño que llevo dentro
llora sin entender
mientras el adulto intenta
espantar tal realidad.
Me duelen los años de amor acumulado.
Y la imperiosa necesidad
de entregártelo todo hoy.
Ten paciencia mi amor.
Este que soy
es el que he sido siempre,
pero nunca se vio.
Voy a esperarte,
a cuidarte, a protegerte
hasta que mi alma entristecida
se refleje en tus ojos
y te haga llorar.
Será el día que comprendas
que hoy vivo en ti.
Y este presente será
nuestra perenne actualidad
por la eternidad de los tiempos.
Porque no pienso renunciar a ti
ni siquiera después de muerto.
Perdón por no haber visto tu alma.
Por no haber escuchado tus gritos de amor.
Por haber cerrado nuestro futuro
estancándonos en un presente agonizante.
Perdón... perdón... perdón...
Melancolía atrapada en esta diminuta palabra
que quisiera repetir por el resto de mis días,
insaciable e insatisfecha de repetirse.
Mi amor,
te quiero en el desván de las soledades
entregado a mutilar mi alma si no te tengo.
Mi sentir sobrepasa al ser que ama
esparciendo su éter y envolviéndote toda.
Esta locura mía es solo para ti.
Espero consiga embriagar tus confusiones
y despertar en tu esencia
al ser que por fin todo lo entiende.
Y que siempre perdona.
La grandeza de tu ser
terminará abriendo sus puertas.
Sueño que compartimos
el resto de nuestros días juntos
y dejo de soñar para vivirlos.
Espero que tu libertad decida entregarme
aunque sea unos pequeños trozos
de su amor y su tiempo.
Bastarán para llenarme todo
y permitirme disfrutar por fin
de la felicidad de sentirme tuyo.
Y cuando sientas por algún resquicio
filtrarse la más suave brisa
de duda sobre mi amor,
toma en tus manos
este pequeño trozo de papel...
y lee esta carta
que sólo puede estar destinada a ti.
Percibirás el dolor
de un amor desesperado
pero satisfecho del motivo
por el que sufre tanto.
que oscurecen mi alma.
El pasado golpea en mi nuca
y duele en mi corazón.
Sufro viéndome allá a lo lejos
siendo quien no soy.
¿Porqué tanto tiempo sin poder decirte mi amor?
¿Será que su portentosidad le ha impedido salir de mi interior?
El niño que llevo dentro
llora sin entender
mientras el adulto intenta
espantar tal realidad.
Me duelen los años de amor acumulado.
Y la imperiosa necesidad
de entregártelo todo hoy.
Ten paciencia mi amor.
Este que soy
es el que he sido siempre,
pero nunca se vio.
Voy a esperarte,
a cuidarte, a protegerte
hasta que mi alma entristecida
se refleje en tus ojos
y te haga llorar.
Será el día que comprendas
que hoy vivo en ti.
Y este presente será
nuestra perenne actualidad
por la eternidad de los tiempos.
Porque no pienso renunciar a ti
ni siquiera después de muerto.
Perdón por no haber visto tu alma.
Por no haber escuchado tus gritos de amor.
Por haber cerrado nuestro futuro
estancándonos en un presente agonizante.
Perdón... perdón... perdón...
Melancolía atrapada en esta diminuta palabra
que quisiera repetir por el resto de mis días,
insaciable e insatisfecha de repetirse.
Mi amor,
te quiero en el desván de las soledades
entregado a mutilar mi alma si no te tengo.
Mi sentir sobrepasa al ser que ama
esparciendo su éter y envolviéndote toda.
Esta locura mía es solo para ti.
Espero consiga embriagar tus confusiones
y despertar en tu esencia
al ser que por fin todo lo entiende.
Y que siempre perdona.
La grandeza de tu ser
terminará abriendo sus puertas.
Sueño que compartimos
el resto de nuestros días juntos
y dejo de soñar para vivirlos.
Espero que tu libertad decida entregarme
aunque sea unos pequeños trozos
de su amor y su tiempo.
Bastarán para llenarme todo
y permitirme disfrutar por fin
de la felicidad de sentirme tuyo.
Y cuando sientas por algún resquicio
filtrarse la más suave brisa
de duda sobre mi amor,
toma en tus manos
este pequeño trozo de papel...
y lee esta carta
que sólo puede estar destinada a ti.
Percibirás el dolor
de un amor desesperado
pero satisfecho del motivo
por el que sufre tanto.
R. S.








































4 comments:
Me siento retratado en general. Como si hubieras hecho una radiografía de mis sentimientos.
Un abrazo, Ruddy
¡Hola Ruddy!
Después de un descanso veraniego, ya estoy de vuelta y empiezo visitando a los viejos amigos. Siempre es un placer dar un vistazo a este libro abierto.
Un abrazo.
Simplemente, qué hermoso poema!
Te felicito
Saludos
AMIGO RUDDY: QUE GUSTO PODER SALUDARTE, ME TIENE MUY OCUPADA LA SALUD DE PAPA.QUE BONITO ESCRIBES AMIGO, ESA COSAS ROMANTICAS SON BIEN BONITAS, ESCRIBE UN POEMA CORTO EN EL FACEBOOK PARA LOS ROMANTICOS, UN ABRAZO Y UN BESO GRACIAS.MARINA
Publicar un comentario