Por: Kir Ortiz
Y por consiguiente, hay que ir planteándose la posibilidad de decirle adiós a los eclipses totales de Sol, a los viajes fáciles hasta nuestro satélite y a las espectaculares vistas nocturnas que nos proporciona el romántico astro. Debido a la mecánica celeste, a los océanos y a los resultados de la gravedad, La Luna se desplaza cada vez más lejos de la Tierra y en unos años no podremos disfrutar de esos eventos tan magníficos. Aunque para cuando esto se produzca, dudamos mucho que quede alguien en la Tierra para echarlo de menos.
Los astrónomos han demostrado, mediante láseres reflejados en unos espejos que plantaron en la Luna los tripulantes de la nave Apolo, que nuestro satélite se aleja de la Tierra a razón de unos 4 centímetros por año. Este desplazamiento se debe a la fricción de las mareas que ejerce la Luna sobre la Tierra, que ralentiza la rotación de nuestro planeta y empuja al satélite lejos de nosotros para compensar la pérdida de momento angular. Como la Luna es más pequeña y menos masiva que la Tierra, la atracción Lunar no es muy fuerte, pero lo suficiente como para atraer la parte líquida de la superficie de la Tierra: los océanos. Cada vez que la Luna pasa encima de un océano la marea sube un poco y esto, aunque no es mucho, es suficiente para cambiar ligeramente la posición absoluta del centro de masa de la Tierra respecto al de la Luna.
Llegará incluso el día en que se encuentre tan lejano que su disco no pueda tapar el círculo solar como hasta ahora, convirtiendo los días en noches extrañas y permitiéndonos disfrutar de un evento astronómico tan peculiar como atractivo. La buena noticia es que nosotros no lo veremos. Según los cálculos, y presuponiendo que las actuales magnitudes del Sol, la Luna y nuestra órbita se mantengan, a la velocidad de alejamiento actual, dejaremos de ver la Luna tapando totalmente al astro rey en unos 420 millones de años. En los 40 años que llevan los científicos midiendo el desplazamiento, la luna se ha alejado ya más de un metro de nosotros.
De todos modos, el astrónomo Duncan Steel afirma que esta estimación es muy variable, tanto que es posible que algunos presupuestos sean erróneos. Por ejemplo, el diámetro del Sol bien podría modificarse de manera importante en 400 millones de años como resultado de haber consumido una proporción importante de combustible del núcleo. Y si eso sucede, mucho nos tenemos que a nuestras futuras generaciones no les importará un pimiento ver los eclipses de Sol. Muchos años antes, andarán ocupados en organizar un escape a las estrellas para evitar acabar carbonizados.
Fuente: NEOTEO









































5 comments:
Ummmm muy interesante Rudy. Me consuela saber que no será en un futuro inmediato y que además, existe un posible razonable error de que realmente suceda.
Un abrazo grande para tí.
Qué interesante y al mismo tiempo preocupante porque aunque falten unos millones de años, las generaciones futuras serán al fin y al cabo nuestros descendientes, esto no me gusta ni un poquito, je
Buen fin de semana Rudy y besos,
Quizá los habitantes de ese entonces creen un dispositivo para atraer a la luna a su estado "natural". Falta tanto que todo es posible.
Abrazo, Rudy, buen finde.
Jeve.
¿Qué harían los enamorados sin la luna?
Me ha gustado eso de 4 cm, no parece mucho, pero sí que lo es.
Abrazo
Se nos escapa La Luna, las estrellas y nuestro entorno terrenal. Y no por escasos centímetris anuales, sino por la desidia, dejadez y negligencia del ser humano y de nuestra propia sociedad que nos aleja de suepños, de quimeras, del maravilloso medio ambiente que nos rodea, aunque cada día más enfermizo.
No son escasos centímetros, sino toda una generación que ciega y absurda no se da cuenta que no es La luna la que se nos escapa, sino los seres humanos la que la exiliamos y la menospreciamos.
Saludos y un consejo: Contemplad La Luna y la inmensidad del espacio para poder reflexionar y sentir que este mundo, aunque a veces absurdo y cínico es bello. No dejemos que nos alejen de esos sueños para siempre :-)
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