En una oportunidad, un filósofo tuvo el siguiente sueño:
Primero se le apareció Aristóteles en el mismo. El filósofo que soñaba le requirió si pudiera en 15 minutos ofrecerle una retórica que compendie su entera teoría filosófica.
Ante la sorpresa del soñador, Aristóteles le presentó en ese cuarto de hora una exposición comprimida pero conteniendo enorme cantidad de valioso material filosófico. Pero el filósofo que continuaba soñando cuestionó a Aristóteles un tema ante el cual el gran filósofo, confundido, no pudo responder, y desapareció.
Luego apareció Platón en su sueño, frente al cual sucedió lo mismo y éste, finalmente desapareció también. Continuaron entonces apareciendo uno a uno, todos los más importantes filósofos de nuestra historia, ante los cuales nuestro soñador filósofo interponía la misma objeción.
Una vez desaparecido el último de los grandes filósofos aparecidos en su sueño, quien soñaba se dijo a sí mismo: "Sé que estoy durmiendo y soñando todo esto. ¡Aún así, he descubierto una refutación universal a todos los sistemas filosóficos existentes! Mañana seguramente habré olvidado todo y el mundo habrá perdido algo muy importante".
Con un esfuerzo de hierro, el filósofo hizo todo lo posible por despertar. Luego de lograrlo, corrió hasta su mesa de escritorio y anotó su refutación universal. Ya más tranquilo volvió a la cama para continuar durmiendo.
A la mañana siguiente, al despertar, lo primero que hizo fue dirigirse a su escritorio para descubrir lo que allí había escrito. Y se encontró con las siguientes breves palabras: "Eso es lo que tú dices".
[From Raymond Smullyan, 5000 B.C. and Other Philosophical Fantasies. St. Martin's Press, 1983]
Fuente: Philosophical humor, compiled by David Chalmers
Primero se le apareció Aristóteles en el mismo. El filósofo que soñaba le requirió si pudiera en 15 minutos ofrecerle una retórica que compendie su entera teoría filosófica.
Ante la sorpresa del soñador, Aristóteles le presentó en ese cuarto de hora una exposición comprimida pero conteniendo enorme cantidad de valioso material filosófico. Pero el filósofo que continuaba soñando cuestionó a Aristóteles un tema ante el cual el gran filósofo, confundido, no pudo responder, y desapareció.
Luego apareció Platón en su sueño, frente al cual sucedió lo mismo y éste, finalmente desapareció también. Continuaron entonces apareciendo uno a uno, todos los más importantes filósofos de nuestra historia, ante los cuales nuestro soñador filósofo interponía la misma objeción.
Una vez desaparecido el último de los grandes filósofos aparecidos en su sueño, quien soñaba se dijo a sí mismo: "Sé que estoy durmiendo y soñando todo esto. ¡Aún así, he descubierto una refutación universal a todos los sistemas filosóficos existentes! Mañana seguramente habré olvidado todo y el mundo habrá perdido algo muy importante".
Con un esfuerzo de hierro, el filósofo hizo todo lo posible por despertar. Luego de lograrlo, corrió hasta su mesa de escritorio y anotó su refutación universal. Ya más tranquilo volvió a la cama para continuar durmiendo.
A la mañana siguiente, al despertar, lo primero que hizo fue dirigirse a su escritorio para descubrir lo que allí había escrito. Y se encontró con las siguientes breves palabras: "Eso es lo que tú dices".
[From Raymond Smullyan, 5000 B.C. and Other Philosophical Fantasies. St. Martin's Press, 1983]
Fuente: Philosophical humor, compiled by David Chalmers







































3 comments:
Ja ja ja ja ja ja ja!!!
Genial!! Me parece que conozco a ese filósofo!!!
Besitos.
Excelente texto. La verdad es la de cada uno.
Abrazo
Menudo "autodescubrimiento" : ) muy bueno Rudy, por cierto, pásate por mi blog que tengo una Fiesta virtual montada y te lo pasaras muy bien, un saludo.
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