Hay quienes intentando descubrirme y demostrarme que lo han logrado, me preguntan: "¿De dónde sabes todas estas cosas? Lo que tú enseñas debieras poder aplicarlo en tu propia vida. ¿Cómo es que te alteras, te pones nervioso, caes en desánimo como todos los demás mortales? ¿Dónde ha quedado la ecuanimidad que tanto pregonas?"Quizás también deseen corroborar que el dicho que nos sugiere: "en casa de herrero, cuchillo de palo", es siempre de aplicación práctica y obedece a una realidad de nuestra vida diaria. Es probable que sí. No voy a discutir el punto. Pero en este específico caso, me temo que se hayan equivocado.
La respuesta a estas preguntas, sin embargo, resulta de lo más sencilla y muestra una vez más cuántas interpretaciones equívocas podemos hacer de nuestros interlocutores, hasta llegar a un punto en el que viviendo la etapa más evolucionada en la historia de nuestras comunicaciones a veces no sabemos siquiera interpretar el mensaje de nuestro ser más cercano.
Vuelvo a la sencillez de mi respuesta pero que todavía no he dado. Yo no enseño nada. Aprendo junto con los demás que lo deseen. No soy el maestro de nadie. Todos somos discípulos de la vida. Es por ello que en algunos de los libros que he escrito expreso que soy un lector más y que lo que vuelco en el papel es una información que creo recibir. No sé bien de qué lugar. Creo ser un mero vehículo sin más parte en el asunto que la avidez de aprender, superarse, sentirse bien; y ayudar a crear la misma atmósfera a su alrededor. Puede ser que mi ventaja respecto de otros lectores estribe en que yo no debo ser convencido. Mi fe en relación a la información que recibo es absoluta. Pero soy un ser humano y como tal veo en parte el largo recorrido que me queda por delante. No me amedrenta, por el contrario, me entusiasma. Pero debo reconocer que mis primeros veinte años de vida han quedado bastante atrás. Dudo que el tiempo que me quede por recorrer me vaya a alcanzar para llegar a la meta que me he propuesto. Pero me hace bien sentir que voy en el sentido correcto. Y no pierdo el entusiasmo. Deseo siempre compartir mis supuestos conocimientos para que a muchos de los lectores que coincidan con mi forma de pensar no los sorprenda la información recién a la edad que lo hizo conmigo. De igual manera, quise aquí y ahora compartir estas reflexiones con ustedes.







































3 comments:
He leído muchos de tus libros, que tan generosamente compartís, y tengo en carpetita mucho tuyo por leer aún.
Si hay algo que me gusta de vos es ese modo de compartir conocimientos con humildad, en ningún momento se siente que hables desde el sentirte superior o ponerte en maestro ciruela. Por eso es lindo aprender con vos.
Además me gusta mucho tu modo de escribir, se disfruta mucho de verdad.
A veces la gente pone al otro en el rol de maestro o de gurú porque le da mucha comodidad, o porque simplemente cree que necesita eso.
Todos estamos en camino de evolucionar y aprender y creo que no existe el termómetro que marque el nivel de evolución o iniciación de cada uno.
Yo simplemente agradezco cada día el encontrarme con gente maravillosa como vos, que me nutre y me ayuda a seguir adelante, haciéndome las cosas un poco más fáciles.
Un abrazo grandote, amigo.
Para mí prepotencia y arrogancia son sinónimos de ignorancia. Valor la humildad como una condición esencial del ser humano que le faculta no solo para aprender mucho, sino para aprender lo que es más importante. El uso que se dé a un conocimiento puede ser bueno o malo, pero el conocimiento en sí mismo nunca puede ser malo. Lo que distingue al sabio del necio es poder distinguir cuál conocimiento es el más valioso. Gracias a eso el sabio puede aprender incluso del necio, pero el necio no podrá aprender ni siquiera del sabio. Sin humildad no hay sabiduría, sólo conocimiento.
Interesante post. Admiro tu humildad y generosidad, tan escasas en estos tiempos.
Soy bastante perezosa para la lectura, suelo dispersarme, pero he bajado algunos de tus libros y me resultan claros, llevaderos, con buenos mensajes. Hasta he bajado uno para niños.
Ante tanto pseudo maestros que encuentro en la red, repitiendo frases interesantes pero que resultan huecas según quien las transmite, es un placer encontrarse a alguien como vos.
Un abrazo.
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