SUPERMAMÁ
Con su bebé en brazos, echó a unos ladrones con la escoba
Los asaltantes entraron al almacén de la señora con una escopeta, pero ella reaccionó y les hizo frente empuñando un escobillón con el que forcejeó con uno de ellos. Ante esa actitud, los dos jóvenes escaparon con su botín de 500 pesos.
Una mujer arriesgó su vida y la de su bebé cuando dos delincuentes entraron armados a su almacén de la ciudad de La Plata y ella los enfrentó, con el pequeño en brazos, a los escobazos.
Todo comenzó alrededor de las 14.30 de ayer cuando dos jóvenes de entre 20 y 25 años vieron la puerta abierta de un pasillo contiguo al negocio ubicado en la esquina de 10 y 76, que conduce hacia el fondo con la casa de los dueños del local.
Allí sorprendieron a Gerardo Mónaco mientras preparaba un asado y le preguntaron si en el almacén entregaban los bolsos que familiares de reclusos dejan ahí al no poder ingresarlos a la Unidad penal Nº9, cárcel cercana al local.
Segundos después apareció en escena su mujer, Rosa Monrroy, de 39 años, y uno de los ladrones extrajo la escopeta con la que le apuntó a su prima y a la vez le ordenó que lo dirijan hacia el sector del almacén.
“Me abalancé sobre él y forcejeamos teniendo a mi beba en un brazo, que por un empujón del ladrón golpeó mi hija su cabeza contra una pared. Hasta agarré una escoba para enfrentar al que estaba armado, mientras el cómplice se fue del local para esperar en la moto. Y en esa confusión, mi esposo aprovechó para ir a la Unidad Nº 9 y volvió con policías. Pero los delincuentes ya se habían ido con los 400 a 500 pesos que nos llevaron”, recordó Monrroy.
Según publica un matutino porteño, la mujer contó además que todo duró 10 minutos y hubo mucha tensión, porque “el que tenía la escopeta le decía ´te quemo, te disparo, dame la plata´ mientras la encañonaba”.
“Lo peor es que todo fue presenciado también por mis otros dos hijos, una nena de 9 años y un nene de 6, como también por una prima de ellos de 9 años”, agregó la mujer.
Todo comenzó alrededor de las 14.30 de ayer cuando dos jóvenes de entre 20 y 25 años vieron la puerta abierta de un pasillo contiguo al negocio ubicado en la esquina de 10 y 76, que conduce hacia el fondo con la casa de los dueños del local.
Allí sorprendieron a Gerardo Mónaco mientras preparaba un asado y le preguntaron si en el almacén entregaban los bolsos que familiares de reclusos dejan ahí al no poder ingresarlos a la Unidad penal Nº9, cárcel cercana al local.
Segundos después apareció en escena su mujer, Rosa Monrroy, de 39 años, y uno de los ladrones extrajo la escopeta con la que le apuntó a su prima y a la vez le ordenó que lo dirijan hacia el sector del almacén.
“Me abalancé sobre él y forcejeamos teniendo a mi beba en un brazo, que por un empujón del ladrón golpeó mi hija su cabeza contra una pared. Hasta agarré una escoba para enfrentar al que estaba armado, mientras el cómplice se fue del local para esperar en la moto. Y en esa confusión, mi esposo aprovechó para ir a la Unidad Nº 9 y volvió con policías. Pero los delincuentes ya se habían ido con los 400 a 500 pesos que nos llevaron”, recordó Monrroy.
Según publica un matutino porteño, la mujer contó además que todo duró 10 minutos y hubo mucha tensión, porque “el que tenía la escopeta le decía ´te quemo, te disparo, dame la plata´ mientras la encañonaba”.
“Lo peor es que todo fue presenciado también por mis otros dos hijos, una nena de 9 años y un nene de 6, como también por una prima de ellos de 9 años”, agregó la mujer.
Fuente: El Argentino.com


























1 comments:
Ay, no!! Está re loca!!
Que se lleven todo, pero no toquen a la beba!!!
Ante situaciones límite la gente puede reaccionar de muchos modos distintos, creo que estando calmada se daría cuenta de que lo que hizo fue un riesgo grandísimo.
La bolsa o la vida?
Besitosssssssss
Publicar un comentario