Cuando no hay frutas de temporada el grupo busca raíces y tubérculos para sustituirlas. Los australopithecus dominan una dieta variada, tienen distintas adaptaciones para alimentarse: Manos que se han vuelto ágiles y diestras desde que ya no se usan para caminar, esmalte grueso en los dientes para ayudarles a soportar la comida dura o sucia, e ingenio.
Los australopithecus pueden usar herramientas básicas como palos para cavar. No nacen con esa destreza tienen que aprenderla imitando a sus mayores y en el caso de "Blue" sus lecciones estaban lejos de terminar cuando murió su madre. Tiene que aprender de prisa porque nadie más le dará de comer. Hay otro elemento muy importante en su dieta: la carne. Afuera en la sabana los cadáveres atraen rápidamente a los carroñeros, los australopithecus están a menudo entre ellos pero tienen que ser rápidos para adelantarse a los buitres.
Estos cubren rápidamente el cadáver de la cebra. Una vez más Hércules prueba su táctica para asustar, con buenos resultados. El orden en el que consiguen comida es la muestra más clara de la jerarquía del grupo. "Grey" está habituado a dar el primer mordisco pero descubre que Hércules se le ha adelantado, es todo un golpe de estado. Hércules regresa al banquete convertido en líder. El grupo al principio parece no saber bien cómo reaccionar ante el cambio de jefe, "Grey", por su parte, se lame las heridas alejado del grupo. La carne es sólo una pequeña parte de la dieta de los australopithecus, pero adquirirá más importancia en el futuro con simios más parecidos a los humanos.
El aumento en el consumo de carne va parejo al aumento del tamaño del cerebro. La carne contiene nutrientes vitales para los cerebros grandes. Los homínidos inteligentes desarrollarán herramientas especiales para conseguir carne hasta acabar construyendo armas y pasando de carroñeros a cazadores. El golpe de estado de Hércules ha tenido un efecto positivo inmediato, hay menos conflictos internos que antes pero el mayor problema del grupo no ha desaparecido: el dinofelix volverá, sólo es cuestión de tiempo. "Blue" está en apuros, no ha podido subir al árbol a tiempo y ahora es una presa evidente para el felino. Pero de repente los australopithecus hacen algo extraordinario. El grupo entero se reúne espontáneamente e intenta ahuyentar al cazador. Es un momento importante para "Blue". No sólo ha sobrevivido a una situación peligrosa también ha ocurrido algo más profundo. Puede que sea el miembro de menor categoría del grupo pero por lo menos ahora lo valoran lo suficiente como para actuar por él. Es un comienzo.
Los homínidos tienen aún un largo camino por recorrer. Por fuera son casi humanos pero su cerebro no es más grande que el del chimpancé. Pasarán al menos 2 millones de años antes de que un homínido sostenga una conversación elemental.







































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