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* Miembro de la Asociación Israelí de Escritores en Lengua Castellana (AIELC).

* Miembro de Escritores Club (Agrupación de Escritores Independientes de Habla Hispana).

* Asesor de la Academia Filosófica Hebrea "Sinaí".

Mención de honor en el OCTAVO CERTAMEN NACIONAL Y TERCERO INTERNACIONAL DE CUENTO Y POESÍA JUNINPAIS2009 (Argentina), obtenida con el cuento "Viaje fantástico al bosque encantado".


Mención de Honor "Voz Hispana" otorgada por Ediciones Independientes MAR EN PROA (México), en calidad de finalista del Concurso de Cuento Breve, con "Dimensiones amorosas" y coautor de la Antología correspondiente.

Distinción recibida de C.I.C.L.A., Centro Israelí para las Comunidades Iberoamericanas, en la Universidad Hebrea de Jerusalém.

Ganador del Concurso Internacional de Relato Latin Heritage Foundation, con el relato titulado: "Godo".

Dirección de correo electrónico personal del autor:

rudyspillman@gmail.com


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noviembre 05, 2011

Una ardilla de 95 millones de años

LO PRESENTARON EL CONICET Y LA UNIVERSIDAD MAIMÓNIDES 
Hallaron al Scrat patagónico, una “ardilla” entre los dinosaurios


Paleontólogos argentinos mostraron ayer el cráneo de un mamífero de gran parecido al famoso animalito de la película La era de hielo. Vivía hace unos 95 millones de años en lo que hoy es La Buitrera, en Río Negro.  

Un grupo de paleontólogos argentinos descubrió el cráneo entero de un mamífero de hace unos 95 millones de años que habitó la Patagonia junto a los dinosaurios y que muestra una increíble similitud con Scrat, la famosa ardilla de La Era de Hielo. 

Este pequeño ejemplar hocicudo y de grandes colmillos fue bautizado como Cronopio dentiacutus (en homenaje a la obra del escritor Julio Cortázar), y “marca un antes y un después en el estudio de los mamíferos mesozoicos de América del Sur”, remarcaron sus descubridores. En el continente se conocían mamíferos del Cretácico Inferior, pero Cronopio es el primero del Cretácico Superior, que va de los 144 a los 65 millones de años, cuando la extinción masiva abarcó a multitud de especies, entre ellas los dinosaurios. 


El hallazgo ocurrió en La Buitrera, uno de los principales yacimientos paleontológicos del continente, situado al noroeste rionegrino cerca de El Chocón. Ayer fue presentado en Buenos Aires por los paleontólogos Sebastián Apesteguía y Leandro Gaetano, y salió publicado en la revista especializada Nature, ofreciendo nuevos puntos de vista sobre la historia de los mamíferos en el continente y sus posteriores adaptaciones. Fueron dos los cráneos encontrados, en 2002 (aún incompleto, dio con ellos el mecánico de la campaña mientras paseaba) y en 2005, cuando un miembro del equipo finalmente dio con una pieza entera, que no tiene similitud física a ningún animal actual. 

“Encontrar un mamífero en época de dinosaurios es mucho más complicado, y es muy revelador porque llena un bache de 60 millones de años en los que no teníamos datos sobre ellos. Probablemente vivieran ocultos gran parte del día y salieran de noche. Eran de dientes y hocico extremadamente largos, muelas con única raíz y mandíbula finita”, precisó Apesteguía durante el anuncio en la Universidad Maimónides. 

Hasta el momento sólo habían encontrado piezas individuales, especialmente dientes, pero la gran sorpresa de los científicos fue hallar por primera vez un cráneo entero. Según describió Gaetano a Tiempo Argentino “mide 2,7 centímetros, y el tamaño total del animal con cola llega a unos 15, como una lauchita de campo”, y agregó que “vivía entre la sombras de los dinosaurios quizás comiendo insectos y carroña con sus largos colmillos”. 

A pesar de que aún no se pudo dilucidar la función de ellos, inevitablemente llevan a establecer un parecido con el animal de la película. Si bien el film animado se sitúa entre 10 mil y 20 mil años atrás, sí anticipó la existencia del animal y su convivencia con los dinosaurios. 

Apesteguía aclaró: “Si bien los dos colmillos son similares, el Cronopio no podía comer avellanas, se hubiese roto los dientes. Aunque no deja de ser increíble que hayan predicho la existencia de este animal del cual no se sabía su existencia hasta ahora.” El Cronopio perteneció a la familia de los driolestoideos, un grupo que se extinguió poco después de los dinosaurios, situados entre los mamíferos monotremas (como el ornitorrinco) y los marsupiales y placentarios modernos. Gaetano comentó que “tiene un hocico extremadamente largo para todo lo que conocíamos, colmillos muy desarrollados, y dientes triangulares que le permitían cortar y machacar el alimento, distintos a los que conocemos hoy. 

Pero en cambio, el oído es extremadamente primitivo, algo que no esperábamos. Antes subestimamos la diversidad de animales mamíferos que existía, y hoy Cronopio nos permite decir: estábamos equivocados, la diversidad era mucho mayor.” “Es el segundo cráneo de mamífero mesozoico para todo el hemisferio sur”, resaltó Apesteguía, quien resaltó la dificultad de encontrar fósiles remotos: “De cada 30 millones de animales, uno tiene posibilidades de fosilizarse.”

Fuente: Tiempo ARGENTINO 



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